Santa Cruz de Tenerife
MIGUEL DUQUE PÉREZ CAMACHO, PSIQUIATRA, DIRECTOR DEL INSTITUTO CANARIO DE PSIQUIATRÍA (ICAPSI) Y PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PSIQUIATRÍA SOCIAL (SEPPS). CON LA COLABORACIÓN DE LA PSICÓLOGA PAULA MARÍA GÓMEZ HIDALGO, ADJUNTA A LA DIRECCIÓN DEL INSTITUTO CANARIO DE PSIQUIATRÍA (ICAPSI).

Trastorno esquizoide de la personalidad. Epítome

19/mar/17 6:23 AM
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Según el Diccionario Terminológico de las Ciencias Médicas, Bleuer describe el término esquizoide como el tipo de personalidad caracterizado por la inhibición, el replegamiento en sí mismo, la dificultad de contacto con los demás y una afectividad inadecuada que oscila entre la frialdad y los accesos agresivos.

Harold I. Kaplan y Benjamin J. Sadock afirman que este trastorno se diagnostica en pacientes que presentan un patrón de aislamiento social toda la vida. Los rasgos más notorios son su malestar en la interacción humana, su introversión y su afecto constreñido. Suelen ser vistos por los demás como personas excéntricas, aisladas o solitarias.

Diagnóstico. En el examen psiquiátrico inicial, los pacientes con un trastorno esquizoide de la personalidad pueden parecer enfermos. Raramente toleran el contacto visual. El entrevistador puede suponer que estos pacientes están esperando que la entrevista concluya de una vez. Pero detrás de este distanciamiento, el especialista puede detectar un intenso miedo. Carecen de espontaneidad y su discurso es correcto y está bien dirigido. En ocasiones, pueden utilizar un lenguaje especial como extrañas metáforas. Su contenido mental puede revelar una sensación injustificada de intimidad con personas que no conocen demasiado bien o que no han visto desde hace mucho tiempo. El sensorio de estos pacientes está intacto; su memoria funciona perfectamente y sus interpretaciones suelen ser abstractas.

Para el DSM-V, los criterios diagnósticos del trastorno esquizoide de la personalidad son:

A.- Un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos: 1) ni desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido formar parte de una familia, 2) escoge casi siempre actividades solitarias, 3) tiene escaso o ningún interés en tener experiencias sexuales con otra persona, 4) disfruta con pocas o ninguna actividad, 5) no tiene amigos íntimos o personas de confianza, aparte de los familiares de primer grado, 6) se muestra indiferente a los halagos o las críticas de los demás, 7) muestra frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad.

B.- Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico y no son debidas a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica.

Las personas con un trastorno esquizoide de la personalidad dan la impresión de ser frías y distantes y se muestran reservados. Parecen silenciosos, distantes, insociables y retraídos.

Son capaces de vivir sin una necesidad especial de mantener lazos emocionales con los demás. Son los últimos en darse cuenta de los cambios en la moda popular. Suelen tener éxito en los trabajos solitarios y no competitivos que otras personas encuentran difíciles de tolerar.

Sus vidas sexuales pueden existir únicamente en sus fantasías, llegando a posponer su madurez sexual de una forma indefinida. Los hombres permanecen solteros porque son incapaces de conseguir intimidad; las mujeres acceden al matrimonio de una forma pasiva con un hombre dominante que desea este matrimonio. Normalmente, estos pacientes muestran una incapacidad de toda la vida para expresar la ira de una forma directa.

Aunque parecen estar centrados en sí mismos y en sus ensoñaciones, no han perdido la capacidad de reconocer la realidad. La mayoría de sus miedos, reales o imaginarios, se resuelven mediante la omnipotencia o la resignación fantaseadas. Con frecuencia suelen ser vistos como individuos solitarios: aun así, en algunas ocasiones son capaces de concebir, desarrollar y ofrecer al mundo ideas originales y creativas.

En cuanto al diagnóstico diferencial, los pacientes con un trastorno esquizoide no tienen parientes esquizofrénicos. Los pacientes esquizofrénicos se diferencian de los pacientes esquizoides en que presentan trastornos del pensamiento, como delirios. Aunque comparten algunos rasgos con los pacientes esquizoides, los pacientes con un trastorno paranoide muestran una mayor implicación social, una historia de agresividad verbal y una mayor tendencia a proyectar sus sentimientos sobre los demás. Aunque también son personas emocionalmente contenidas, los pacientes que sufren un trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad o un trastorno por evitación experimentan la soledad como algo desagradable, poseen una historia de relaciones objetales pasadas más rica y no se cierran tanto en sus propias ensoñaciones. Teóricamente la principal diferencia entre una personalidad esquizoide y una personalidad esquizotípica es que el paciente esquizotípico tiene más similitudes con el paciente esquizofrénico en cuanto a las percepciones extrañas, pensamiento, conducta y comunicación.