Santa Cruz de Tenerife

La Casa de las Miquelas, el oficio de la alfarería como legado popular

El Museo Alfarero de Candelaria, ubicado en el barrio de Santa Ana, recoge la tradición de un municipio que se esfuerza por conservar, difundir y transmitir la esencia de esta labor artesana.
Sergio Lojendio, S/C de Tenerife
25/ago/17 0:55 AM
Edición impresa

El centro debe su nombre a las dos últimas alfareras del barrio./ÁNGEL HERNÁNDEZ

En el listado del portal Tripadvisor, tomando como valor las opiniones de los visitantes, el Museo Alfarero de Candelaria se sitúa en el vigesimocuarto lugar.

Así se deduce de las 6 opiniones volcadas en el portal, de las que 4 (un 68%) dan una nota de excelente; una (16%) lo considera muy bueno y otra (16%) lo califica como normal.

En cuanto al lenguaje original de los comentarios mandan los escritos en español (con 4 entradas), seguidos por los de lengua rusa (2).

La Casa las Miquelas está ubicado en Santa Ana, uno de los núcleos alfareros más importantes del municipio. El propósito de crear este museo alfarero en Candelaria deriva de la importancia que esta actividad artesanal representó en la historia del municipio, siendo su finalidad principal el deseo de conservar, mantener y difundir el oficio alfarero y su modo de vida asociado.

En los siglos XVIII y XIX, la alfarería fue, durante , la principal industria del municipio. En Candelaria ha pervivido una forma ancestral de hacer cerámica, a mano y sin el empleo de torno.

Este centro, ubicado en una vivienda tradicional rehabilitada, debe su nombre a las dos últimas alfareras del barrio de Santa Ana.

Este centro cuenta con tres espacios diferenciados. Una primera sala está dedicada a exponer la labor alfarera tradicional, ayudada tanto con medios audiovisuales como de paneles informativos y fotografías. En una segunda se muestran las piezas artesanales que han sobrevivido hasta la actualidad, resaltando las principales características de las vasijas candelarieras. Y por último, un taller donde el visitante puede apreciar todo el proceso del trabajo en vivo, y adquirir vasijas fieles a las que se realizaban en tiempos pasados, así como otras de nueva creación, pero inspiradas en las manufacturas tradicionales.

"En Candelaria hay fábricas de barros muy estimados, donde se fabrican bernegales, tinajas, jarros, imitando a mano cuantas figuras les piden, las que bruñéndolas con almagria y aceite les sacan un admirable lustre. Se exportan para tierras de fuera; (América) y son muy apreciadas en España", comentaba Joaquín Ibáñez , marqués de la Cañada, comandante general de las Islas Canarias en 1780.

Esta labor se ha transmitido desde antaño, de madres a hijas, guardando celosamente los conocimientos y legándolos como una herencia forzosa. La última continuadora de esta tradición en el municipio fue Inocencia Cándida Tejera Sosa, conocida cariñosamente como Candita.

ficha técnica

Dirección: calle Isla de La Graciosa, 7, Santa Ana, Can delaria (Tenerife).

Horario: martes a sábado de 11:00 a 16:00 horas.

Duración recomendada: 1 a 2 horas

Teléfonos: 922 50 52 16

web: www.candelaria.es

CoMENTARIOS

"Uno de los encantos de Candelaria" "Museo situado en nuestro municipio donde disfrutar de auténticas obras de arte. ¡Qué manos las de estas personas! Es maravillosa su labor". (Nauzet L., 9 de abril de 2017).

"Excelente labor por la artesanía" "Un espacio muy bonito este conjunto de edificios de arquitectura canaria donde se albergan diversas actividades relacionadas con la artesanía. Admirable la labor por mantener y fomentar las tradiciones. Además de las estupendas instalaciones y el histórico emplazamiento nos encontramos con personal muy amable y simpático y también con unas hermosas vistas. Por poner un pero diremos que el acceso no es fácil; solo mirar las escaleras seguro que quitarán las ganas de subir a algunos, pero bien vale la pena el esfuerzo". (reizamo, Madrid, España, 26 marzo de 2017).

"Buenas profesionales" "Nada más llegar una señora nos puso una película para que viéramos cçomo hacían el trabajo antiguamente y después nos llevó al taller alfarero para que viéramos que lo siguen haciendo utilizando los mismos medios que antes. Había dos señoras muy profesionales que nos dieron toda clase de detalles e información. Un 10 para las tres porque son unas buenas profesionales. Luego nos abrieron la tienda para que viéramos lo que podíamos comprar". (muyactivo, Barcelona, 9 de marzo de 2017).