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La plaza de "Mamá Loli"

Cuesta Piedra estrenó plaza hace unos días, construida en el mismo lugar en el que se levantaron las viviendas originales del barrio. Llevará el nombre de la destacada vecina María Dolores Santa León, impulsora de Diablos Locos.
El Día
2/ene/18 6:10 AM
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La plaza de "Mamá Loli"

C uesta Piedra no es un barrio cualquiera en la historia reciente de Santa Cruz, y cualquier acto que allí se celebre adquiere una relevancia vital para sus vecinos.

Y así quedó demostrado hace unos días en la inauguración de la nueva plaza, un acto al que se sumó una nutrida representación vecinal.

Tras varios meses de obras, y con una inversión municipal que ha superado los 400.000 euros, Cuesta Piedra cuenta desde hace unos días con una instalación creada sobre el mismo lugar que ocuparon las viviendas originales de este barrio de la capital.

Y no solo se ha creado un nuevo espacio público, como destacó el alcalde, José Manuel Bermúdez, sino que, además, se convertirá en un bello recuerdo para una de las vecinas más destacadas del barrio, y reconocida dinamizadora vecinal: María Dolores Santana León, conocida popularmente como "Mamá Loli".

Según avanzó el propio alcalde, el ayuntamiento ha impulsado la apertura de un procedimiento administrativo de concesión de honores a esta destacada vecina y dirigente vecinal, cuya propuesta viene respaldada por cinco entidades vecinales y sociales y más de un centenar de vecinos.

"Mamá Loli" nació en El Toscal en 1943 y residió durante casi 40 años en Cuesta Piedra. Está considerada como la segunda madre de todos los chicos y chicas del barrio.

Su sobrenombre se deriva del testimonio espontáneo de un muchacho de 12 años de edad que, hace ya más de 30 años, declaró durante una entrevista radiofónica realizada en una fiesta que la organizadora de la misma había sido "Mamá Loli".

Durante su trayectoria se significó por ser una gran dinamizadora vecinal, organizando iniciativas que han quedado en el recuerdo de varias generaciones de residentes en el barrio.

Bajo su tutela, se iniciaron muchos jóvenes del barrio en disciplinas deportivas como fútbol y boxeo y también impulsó la participación en actividades culturales como teatro o la murga Diablos Locos.

Su figura fue clave también para la construcción de la parroquia existente en la zona, en la que, además, ejerció como catequista. También demostró su solidaridad organizando recogidas de juguetes para menores desfavorecidos.