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Un Carnaval más de tarde que de día

La primera de las dos celebraciones más familiares de la fiesta chicharrera tuvo dos caras: al mediodía, con ritmos más "chumba, chumba", luego almuerzo y explosión musical con "Marejada", con recriminaciones políticas incluidas.
@HGonar
12/feb/18 6:17 AM
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Un Carnaval más de tarde que de día

L a capital chicharrera celebró ayer el primero de los dos Carnavales de Día, la cita por excelencia para miles de anónimos amantes de la fiesta y sus familiares.

Poco antes de las once de la mañana, el cantinero de Triqui-Traques apuraba los preparativos para la fiesta, mientras el resto de los negocios de la zona todavía tenían las mesas recogidas. Hasta la "murga show" del Carnaval celebraba ayer su día, "el de las Chochas", antesala de las "gitanas" de la Fufa, que se celebran hoy.

De camino a la calzada de Santo Domingo, con furgón propio y otro de alquiler, la espectacular batucada de Bloko del Valle aprovechaba los espejos retrovisores para perfilar su maquillaje, mientras alguna componente apuntaba las últimas caladas antes de salir a bailar y darlo todo.

Poco antes del mediodía, el ambiente del Carnaval se custodiaba en el templete y aledaños de la plaza del Príncipe, donde "nostálgicos Carnavaleros" volvieron a encontrarse, algunos de ellos un año después, como Antonio Messeguer, hasta el año pasado Fidel Castro y ahora "La Viejita del Carnaval", y el exconcejal del PP de Durango Juanjo Gastañazatorre. Poco a poco, el público vestido de calle comenzaba a ser minoría y tomaban la calle los anónimos amantes de la fiesta con las más dispares fantasías. El Carnaval siempre es un punto de encuentro, como el de Juanma Anzón, con un antiguo compañero del colegio. Juanma, residente en Italia y hermano de Javier Anzón -componente de Diablos-, volvió al Carnaval de Tenerife ¡20 años después! Es uno de tantos casos.

Ya en la plaza del Príncipe, entre las tertulias de históricos componentes de la Fufa o fieles amantes de Los Fregolinos -ayer los seguidores de la lírica duplicaron a los de la murga madre-, los carnavaleros ponían rumbo a sus casas en busca del disfraz, mientras la zona del Águila comenzaba a reunir a las primeras familias carnavaleras. Los más jóvenes, y atrevidos, bajaron a la plaza de La Candelaria y aledaños, donde tradicionamentel la música es la especiald de la casa en el mediodía del Carnaval de Día.

Pero ayer fue la excepción que confirmó la regla, porque Santa Cruz de Tenerife celebró dos carnavales en uno. Uno, por el día; o mejor a mediodía. Otro, después de las cuatro de la tarde.

El el del mediodía era de música "chumba, chumba", donde el Dj Ray Castellano fue la gran estrella. De resto, mucha música electrónica en el escenario de la plaza de La Candelaria, como "reservando" los triunfos musicales para la tarde. De tres a cuatro parecía haber estado programado el tiempo para el almuerzo antes de ir al encuentro de quien se había anunciado como la estrella del primer Carnaval de Día.

En la búsqueda de un lugar donde tomar algo, otra agradable sorpresa. Geni Figueroa, quien fuera el primer director de Bambones, desfilaba con su nueva "sección" de los Premaduros: un vehículo a pedal con el que recorrió toda Santa Cruz. Pero toda, porque desde primera hora de la mañana salió desde Barranco Grande rumbo al cuadrilátero del Carnaval. Su "cuatriciclo" de dos plazas estaba disfrazado de castillo de "Eurodisney". Mejor, como se leía en la parte de atrás: "Euro Disney". Siempre ese toque murguero, incluso sobre ruedas.

Para almorzar, mucha barra y poca mesa ayer en Santa Cruz. Quienes volvieron a hacer su agosto en febrero fueron Diablos Locos, con la paella y los pinchos, no solo en la letra, sino en el plato plástico cuando viene el Carnaval de Día.

Si querías reservar una mesa, como en el Baobab, tenías que ir antes de las 13:30 horas y solo ofrecían dentro, porque las mesas de la terrazas se reservaban para el público del Carnaval de Día; como si el de las mesas de dentro fuera a otra celebración.

Resuelto el almuerzo, "¡pa' fuera, pa' la calle!".

A las 16:00 horas se anunció el "plato fuerte" del Carnaval de Día. O sea, del Carnaval de Tarde. Del "chumba, chumba", al "Marejada" de Roberto Antonio, que no defraudó, ni tampoco el grupo de sus "seguidores detractores", que se apostaron ante el escenario, para que los viera bien cuando le hicieron "peinetas"... Por si no tenía claro el mensaje, los aficionados mantenían folios con la leyenda: "Roberto Antonio. Eres un maldito enchufado. Maduro te cambió el chip. Eres un vendido. Recibes dólares y apoyas el genocidio de niños, mujeres y hombres en Venezuela. Eres un traidor", seguido de otros "epítetos" más familiares... Más que "Marejada" -tema célebre y coreado por el público- había "fuerte marejada". Aquella estampa con una multitud efervescente al mediodía "se reservó" para la tarde, con protesta incluida.

No estuvo solo Roberto Antonio, pues antes actuó Claritzel, en una clara apuesta por la música latina. Y hasta Abubukaka, en una actuación acorde al nombre. Ayer, Santa Cruz "inventó" el Carnaval de Tarde, más que de día. Fuera de los escenarios oficiales, de nuevo Bloko del Valle, que protagonizó un potente número de percusión frente a las escalinatas del teatro Guimerá. Eran "como" los fuegos del Cristo, pero los estruendos salían de los más variopintos instrumentos de percusión.

Sin el protagonismo del escenario, La Chirimurga del Timple. Los de Víctor Lemes y Luis Quintana, que se trasladaron otro año más desde Las Palmas para disfrutar del Carnaval de Día chicharrero. Siete de sus componentes partieron desde Agaete desde primera hora y volvieron por la noche, después de estar de ronda por la capital del carnaval, con su tipo de "disfraz" de basureros, en cuyas letras elogian los bocadillos de la Garriga, lo que les valió la invitación de la casa ayer.

La fiesta continuó. No hacía falta música de calidad; de hecho el grupo de botellas de Dorada armó la fiesta con un equipo de música por fuera de la Ni Fú-Ni Fá, con Yeray Martín al frente.

Fue un Carnaval de Tarde, más que de Día, sin grandes alardes musicales, pero con mucha pasión por disfrutar de la fiesta.