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Los universitarios canarios, los que menos rinden de toda España

Los isleños registran la peor tasa de rendimiento académico, son los que más tardan en acabar la carrera y los que presentan la peor tasa de graduación, según la Fundación CyD.
S.E. (@sarayencinoso), S/C de Tfe.
28/feb/18 5:48 AM
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Los universitarios canarios, los que menos rinden de toda España

Los estudiantes canarios suspenden en todos los indicadores de rendimiento académico: son los que menos créditos aprueban del total del que se matriculan, los que más tardan en concluir la carrera, los que más abandonan y los que presentan la peor tasa de graduación de toda España. Esta radiografía la acaba de poner al descubierto el último informe de la Fundación CyD, que analiza el comportamiento de las universidades de todas las comunidades autónomas. La conclusión es clara: la formación de los estudiantes del Archipiélago necesita mejorar, pero no es responsabilidad exclusiva de la Universidad.

El déficit que muestran estos indicadores no coge por sorpresa a las dos universidades públicas de las Islas. Hace meses pusieron en marcha medidas para mejorar los resultados de sus alumnos. Estas iniciativas fueron impulsadas desde la Consejería de Educación, que puso la mejora de estos indicadores como requisito para incrementar la financiación pública.

Siguiendo estas instrucciones, la Universidad de La Laguna (ULL) aprobó en octubre del año pasado un plan de mejora con numerosas medidas, entre ellas incentivos para los departamentos que modifiquen esta realidad.

El rector de la ULL, Antonio Martinón, es "consciente" de que existe un problema, aunque precisa que es algo que va más allá de la institución que gestiona. Los alumnos canarios obtienen muy buenos resultados en Selectividad, pero fracasan mucho más cuando inician los estudios superiores. Eso quiere decir que hay cierto "desajuste" entre ambas etapas que debe corregirse.

Martinón señala que lo que ocurre en Canarias es consecuencia de su historia. "Lo repito mucho, pero es que es verdad: hace 40 años había niños en Canarias que no tenían un puesto escolar". Ese escenario tiene que ver con el alumnado que llega a las universidades -poco, en comparación con otras regiones- y el nivel educativo. Todo ello, unido a la situación socioeconómica actual de muchas familias, al motor económico de las Islas -los servicios- y al escaso valor que se ha dado tradicionalmente a la educación explican este escenario, sintetiza.

El rector aplaude que el Gobierno autonómico haya aprobado un descenso de las tasas académicas para aumentar el número de jóvenes que se matriculan y destaca un aspecto en el que sí sacan buena nota las universidades canarias: su contribución al desarrollo regional.

las claves

Planes de mejora. Las universidades pusieron en marcha hace unos meses planes de mejora del rendimiento, una condición impuesta por la Consejería de Educación para la financiación.

Transición desde Selectividad. Las notas de Selectividad de los alumnos canarios son buenas, lo que demuestra un desajuste entre ambas etapas educativas.

Poco valor social a másteres y doctorados

Los indicadores de los alumnos canarios mejoran a medida que avanzan de nivel educativo. El desempeño académico en los estudios de másteres es bueno: "Estamos al nivel de Cataluña o Valencia", destaca Ernesto Pereda, director de la Escuela de Doctorado y Estudios de Posgrado de la Universidad de La Laguna.

Sin embargo, los datos también revelan otra realidad que tiene que ver con el contexto socioeconómico. La "transición" entre grados y másteres es baja: menos de dos de cada diez estudiantes siguen estudiando una vez que termina el grado, sea en la ULL o en otra. Los datos que se desprenden del siguiente nivel formativo, el doctorado, corroboran la tesis de que los alumnos no encuentran aún "rentabilidad" a seguir con su formación. En otras palabras, el alto nivel de desempleo de titulados superiores -en comparación con otras regiones, porque este indicador siempre mejora cuanto más estudios se tienen- y la sobrecualificación -desempeñar trabajos por debajo de la formación- desincentivan a los estudiantes.

Pereda cree fundamental incrementar las ayudas públicas para cursar el doctorado y trabajar para poner en marcha en Canarias el "doctorado con mención industrial", una fórmula que ya funciona en otras regiones y que consiste en que el estudiante desarrolle su doctorado en una empresa, resolviendo un problema que plantee esta, y con un contrato mercantil.