El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha convocado para el próximo lunes 12 de marzo el pleno para la investidura de Jordi Sànchez, pese a que la CUP sigue negándose a sumar sus votos a los de Junts per Catalunya (JxCat) y ERC para hacerla posible.

Para ser investido, Sànchez necesita al menos dos votos a favor de la CUP o bien que Carles Puigdemont y Antoni Comín, ambos en Bélgica, renuncien a su escaño y dejen paso a otros candidatos de JxCat y ERC que sí puedan acudir al hemiciclo y votar.

Sin embargo, la CUP sigue enfriando la posibilidad de un acuerdo y, de hecho, su diputada Maria Sirvent ha considerado "muy difícil" que su formación llegue a un entendimiento con JxCat y ERC antes del pleno del lunes, cuya convocatoria ha dicho que es "imprudente".

"No queremos provocar un escenario de elecciones. Pero tampoco este escenario nos hará aceptar una propuesta de gestión del autonomismo con todo lo que eso comporta", ha advertido.

Esta tarde, JxCat ha mantenido contactos con representantes de la CUP, aunque según diversas fuentes soberanistas consultadas por Efe aún no les ha trasladado la nueva propuesta de acuerdo, que puede ser inminente y que está pendiente de un último retoque de ERC.

Ni JxCat ni ERC han querido valorar el desarrollo de las negociaciones, pero sí que han apuntado que el objetivo es cerrar el acuerdo con la CUP en las próximas horas y, si esto fuese posible, presentar públicamente el contenido de la propuesta mañana mismo.

Pero la negociación sobre la investidura de Sànchez, que sigue en prisión preventiva, puede verse alterada en función de lo que decida al respecto el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.

Sànchez ha pedido al Supremo y al Tribunal Constitucional (TC) que lo dejen libre o le permitan acudir a su investidura, ya que su voluntad y la de su grupo es respetar la "legislación vigente".

En un escrito, la defensa de Sànchez solicita a Llarena que lo deje en libertad provisional o le permita "acudir personalmente al debate de investidura" previsto para el 12 de marzo, para garantizar así sus derechos políticos y los de sus votantes.

La defensa, que se remite en su escrito al caso del etarra Juan Carlos Yoldi, excarcelado por la Audiencia de Navarra para acudir al debate sobre su investidura en el Parlamento Vasco en 1987, recalca la "decidida voluntad" de Sànchez de "obrar siempre de modo pacífico y respetuoso con la legalidad, sin que ello comporte renuncia alguna a sus firmes convicciones independentistas y republicanas".

La Mesa del Parlament, por su lado, ha pedido a los letrados que estudien la fórmula para pedir al Supremo el permiso correspondiente para que Sànchez pueda defender su investidura.

El portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol, ha anunciado que su grupo parlamentario promoverá una "querella criminal" contra Llarena si no deja en libertad a Sànchez o no le permite acudir al pleno.

A este anuncio ha respondido el ministro de Justicia, Rafael Catalá, que ha señalado desde el Senado la importancia de "dejar trabajar a los jueces" sin "amenazas" y "esperar a que exista una resolución" al respecto.

A su vez, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha instado al PDeCAT a terminar con el "espectáculo" que están protagonizando los independentistas y formar ya un gobierno de acuerdo con la ley y con el que ha garantizado que está dispuesto a dialogar.

La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ha criticado que el presidente del Parlament, Roger Torrent, y la Mesa "estén al servicio" de Puigdemont, "pendientes todo el día" de sus peticiones.

La socialista Eva Granados ha criticado a Ciudadanos por "querer usar el Parlament como un plató de televisión" tras la inadmisión, por defectos de forma, de una comisión de investigación sobre el espionaje político, solicitada por la formación naranja.

La portavoz parlamentaria de Catalunya En Comú-Podem, Elisenda Alamany, ha pedido a los independentistas una propuesta "definitiva" para la investidura porque, sería "jugar con la gente" plantear un candidato que se pudiese cambiar después.

El portavoz parlamentario del PPC, Alejandro Fernández, ha afirmado que el Parlament no debe pedir un permiso para que Sànchez se pueda someter a la investidura, ya que si lo pide trasladará una imagen de "falta de neutralidad y objetividad".

Por otra parte, Torrent ha defendido el "diálogo" como vía de solución del conflicto catalán, en un tenso rifirrafe dialéctico con miembros del Círculo de Empresarios de Habla Alemana, uno de los cuales ha llegado a pedir prisión para los políticos que han liderado el proceso soberanista.