Sucesos
JUICIO POR EL ASESINATO DE UN HOMBRE EN ICOD EN 2016

La defensa alega la adicción a los videojuegos violentos del acusado

El abogado defensor señala que el presunto autor vivía en una "enajenación continua". Según la fiscal, hizo más de 1.100 búsquedas en internet para matar sin dejar huellas.
Noé Ramón, S/C de Tenerife
13/mar/18 6:27 AM
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El abogado defensor de S.D.G., acusado de asesinar en enero de 2016 a un anciano que era abuelo de su exnovia en Icod de los Vinos, justificó la crueldad del crimen por la adicción que el joven tenía a los juegos de extrema violencia con los que se entretenía durante horas a través de internet. Precisamente, el procesado, que entonces tenía 21 años, conoció a la joven de 16 por medio de este chat cuyo contenido es tan violento que dio lugar a que el presunto asesino "acabara endemoniado y no supiera diferenciar entre la vida real o el juego; vivía en una enajenación continua", según su letrado.

El abogado dijo que desde un principio colaboró con la Guardia Civil aunque, tal y como ocurrió ayer durante el juicio, siempre se negó a declarar formalmente. Esta negativa la justifica porque el acusado "no quiere afrontar los hechos" y por ello pide que se aplique como eximente el trastorno mental y sea internado en un centro psiquiátrico. Incluso dijo estar seguro de que sufre un daño cerebral aunque no dejaron que se practicara una prueba para demostrarlo. Dijo que acudió a la casa para que le explicaran por qué lo iban a denunciar, dado que si lo hacían no se podía presentar a unas oposiciones al ejército.

La fiscal explicó al jurado que el joven había llegado unos días antes a Tenerife desde Santander para asesinar al anciano. Pruebas de que tenía un plan premeditado sería que compró un cuchillo e hizo más de 1.100 búsquedas en internet relacionadas con la forma de matar sin dejar huellas.

En las jornadas previas también se le vio vigilando la casa y en un viaje anterior rompió el coche de la madre, todo ello como venganza a la decisión de su exnovia de romper la relación que mantenían por las redes sociales.

La Fiscalía considera que se está ante un delito consumado de asesinato con alevosía, ensañamiento, abuso de superioridad a una persona que padecía las secuelas de un ictus y premeditación.

Por todo ello, se reafirma en su petición de imponer la pena de prisión permanente revisable o al menos 25 años de cárcel. La acusación particular calificó de "impactante" el asesinato, hasta el punto de que los familiares aún no se han podido recuperar. Como prueba de ello adelantó que en las fotografías que serán exhibidas durante el juicio se podrá ver el estado en el que quedó el anciano tras el brutal ataque. Recordó que el acusado y la nieta de la víctima comenzaron unos años antes una relación por internet y a partir de aquí se desplazó en cuatro ocasiones a la Isla.

En estas visitas pudo conocer al abuelo y estar al tanto de su incapacidad física que le impedía defenderse o pedir auxilio.

Indicó el abogado que en el verano de 2015 la relación comenzó a deteriorarse por el exceso de control que ejercía sobre la menor y los celos.

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