Canarias

Detectan las dificultades de las enfermeras en su primer empleo

Cristo Marrero, también antiguo estudiante de la ULL, describe en su tesis los problemas que los recién graduados se encuentran al acceder por primera vez a un puesto de trabajo.
V. Pavés, S/C de Tenerife
4/may/18 6:15 AM
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Cristo Marrero ha investigado la incorporación laboral de las enfermeras./El Día

V. Pavés, S/C de Tenerife

Ningún egresado lo tiene fácil a la hora de acceder a su primer trabajo. La inseguridad, la falta de práctica y, en ocasiones, no querer ser una carga para sus compañeros puede crearles situaciones de estrés y malestar. Esto es lo que ha descrito el enfermero del Servicio Canario de la Salud (SCS) Cristo Marrero, quien aboga por crear figuras como la del mentor y la superespecialización.

Marrero también es antiguo estudiante de la Universidad de La Laguna (ULL) y actualmente se encuentra cursando un máster de Antropología Social y Cultural en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Su tesis doctoral, titulada "Estudio fenomenológico de la experiencia al contexto laboral de las enfermeras egresadas de la Universidad de la Laguna entre 2009 y 2014", trata de señalar una problemática existente y "transversal" entre los recién titulados a la hora de incorporarse a un trabajo, aunque él lo sitúa en su terreno, el de la enfermería.

Crítico especialmente con las condiciones laborales de la sanidad privada y las bolsas de trabajo del SCS, Marrero expone que todos estos sistemas se rigen por una vocación "mercantilista". "No se valora a la persona como un ser humano, sino como una mercancía", afirma y concluye que "el contexto mercantilizado que existe en occidente hace que cualquier trabajador sirva para todo". El ejemplo se puede ver en algunos de los hospitales del SCS, donde una enfermera puede realizar tareas incluso de mantenimiento.

Tampoco ayuda el sistema educativo universitario español, que aunque Marrero afirma que es "de alta calidad", obvia algunos aspectos de gran relevancia para la tarea de enfermería, "como los cuidados básicos". No obstante admite que, al haber ampliado a cuatro años los estudios de grado -con la diplomatura eran solo tres-, el último curso "amortiza" el choque con la realidad porque confiere "gran madurez a nivel personal y profesional, e incluso de conocimiento de la realidad".

Y es que una enfermera, desde que sale al mundo laboral, tiene el mismo nivel legal que cualquier otro. Una responsabilidad para la que muchas no están preparadas porque "no han vivido suficientes situaciones para hacer frente a la realidad". "Un libro no lo da todo", remarca Marrero, quien recuerda que los noveles suelen proceder "recordando la teoría" mientras que las veteranas "identifican las situaciones casi sin hacer pruebas". Esta última sabe cómo actuar inmediatamente, en contra de la persona novel, que al no tener "tantos atributos de situación", debe "procesar" mucha más información.

Por esta razón, aboga por crear bolsas de contratación específicas de servicios especiales -como UVI-, donde los profesionales que hayan trabajado anteriormente en ellos tengan prioridad. Asimismo considera que se debe "recuperar" la figura del mentor, una persona que acompañe en los primeros seis meses al recién incorporado. Y es que tras un semestre de iniciación, ya se puede considerar que la enfermera ha adquirido "un nuevo nivel de profesionalización".

El estudio refleja la realidad por medio de 27 testimonios de diferentes enfermeras egresadas de la ULL. Algunos de ellos describen realidades tan desgarradoras como la de haber dejado a una enfermera a cargo de dos plantas con 20 pacientes cada una, sin ayuda y sin saber dónde están las cosas. Esto sucede especialmente en la sanidad privada, donde otra enfermera afirma que, ante una situación de emergencia, se "bloqueó" por no tener los conocimientos suficientes sobre su puesto de trabajo, ni ayuda de alguien con experiencia.

Cristo Marrero confirmó esta realidad además "haciendo un contraste con dos grupos focales" compuestos por enfermeras y otro con expertos en la materia para que debatieran sobre el tema. Finalmente, tanto los testimonios de los egresados como la discusión de los grupos llegaban a la misma conclusión: "el contexto, las labores a realizar y del acompañamiento y apoyo que se tenga afecta a la hora de la incorporación al trabajo".

Por todo esto, el enfermero apoya también el desarrollo del concepto de "práctica avanzada profesional en enfermería". Esto daría "autonomía a la enfermera invirtiendo en calidad para sacar unos resultados que repercutirían en la población y los pacientes", insiste Marrero.

las claves

La investigación refleja la realidad por medio de 27 testimonios de diferentes enfermeras egresadas de la ULL, además de mediante debates con grupos focales.

Se trata de un problema "transversal" entre todos los recién titulados que se deben incorporar a un puesto de trabajo.

El Grado en Enfermería, al haber ampliado a cuatro años los estudios -con la diplomatura eran tres-, confiere una "gran madurez a nivel personal y profesional e incluso de conocimiento de la realidad" a la enfermera.

Se aboga por "recuperar" la figura del mentor y crear la superespecialización, así como desarrollar el concepto de "práctica avanzada profesional en enfermería".

Los sistemas sanitarios tanto públicos, en algunos aspectos, como privados valoran a la persona como "mercancía" en lugar de como "ser humano", lo que hace que cualquier trabajador "sirva para todo".