Santa Cruz de Tenerife

El CEIP Onésimo Redondo recupera las casas de los maestros

La consejera de Educación del Gobierno canario se ha comprometido a solicitar al ayuntamiento que ceda los inmuebles, que ahora utilizan varios grupos del Carnaval.
El Día, S/C de Tenerife
11/nov/18 0:53 AM
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Era una demanda desde hacía quince años que, ahora, parece que va se va a cumplir. El CEIP Onésimo Redondo, "el más antiguo de Canarias", ubicado en el barrio de El Toscal, recuperará para uso educativo las conocidas como "casas de los maestros", dos inmuebles de color amarillo ubicados junto al centro y que, desde hace años, tiene cedidos el Ayuntamiento de Santa Cruz a dos agrupaciones del Carnaval: la rondalla Gran Tinerfe y la comparsa Danzarines Canarios.

La consejera de Educación del Gobierno de Canarias, Soledad Monzón, se comprometió hace unos días en el Parlamento de Canarias a solicitar al consistorio la devolución de los inmuebles, tras una pregunta que le formuló la diputada de Podemos Natividad Arnáiz.

"Esta consejería ya ha planteado al ayuntamiento la solicitud para que traslade a las asociaciones que usan ahora los inmuebles y podamos hacer un proyecto en condiciones para mejorar los espacios del centro", aseguró Monzón.

La consejera dijo también que "aprovecharán" el contacto con el consistorio para dejar constancia de otros problemas que arrastra el centro docente, como los problemas de accesibilidad que tienen las calles que rodean el colegio y que ponen en peligro a los alumnos.

"Lo que no es lógico ni seguro es que los alumnos tengan que salir del centro cruzando varias calles más allá para ir a un gimnasio que les prestan porque no tienen uno propio, aunque el espacio sí que lo tienen, tanto para un gimnasio como para aulas que necesitan", subrayó Arnáiz.

Ayer, la presidenta desde hace ocho años de la ampa, Dolores Espinosa, explicó que el colegio necesita ampliarse y recordó que en uno de los patios fue necesario hacer una clase "prefabricada".

Además, detalló que para hacer gimnasia, "cuando se puede", los niños deben acudir a la Casa Pisaca, es decir, fuera del centro, y se quejó de que en la puerta principal del colegio el consistorio les haya colocado varios contenedores de basura a escasos cinco metros del comedor. "A pesar de las quejas no han hecho nada", dijo.

Con todo, celebró, "después de muchos años mareándonos", la posibilidad de que las casas anexas puedan ser utilizadas para ampliar el colegio, "el único público de la zona centro que se puede ampliar", y matizó que su intención no es hacer daño a los grupos del Carnaval. "El ayuntamiento tiene locales en los que pueden ser reubicados", apuntó.

Por otro lado, Espinosa también avanzó que el Consejo Escolar ha decidido renombrar el colegio, como consecuencia de la Ley de Memoria Histórica, por lo que pasará a llamarse Juan Cumella, en memoria del hombre que donó los terrenos sobre los que se levantó el centro.