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La comedia echa un pulso a la crisis

El granadillero Ignatius Farrays asegura que a él y a sus compañeros, David Broncano y Quequé, no les gusta caer en lo grosero, pero sí acercarse mucho a unos límites de autonomía que ahora mismo están siendo mirados con lupa.
D.N.
25/ene/19 6:23 AM
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La comedia echa un pulso a la crisis

D.N.

A dmite que alguna vez se ha pasado de frenada, pero no renuncia a seguir afilando su ironía con propuestas como la que mañana llega a La Laguna. El granadillero Ignatius Farrays (1973) es uno de los tres protagonistas de "La Vida Moderna-Live Show", una aventura de entretenimiento que comparte con David Broncano y Quequé. Todo empezó en un estudio de radio, evolucionó a pequeños teatros y terminó residiendo en grandes espacios como el polideportivo de Los Majuelos, en el que desembarca un trío que hace más de dos años que no se deja caer por la isla. "Yo estuve en noviembre en La Orotava, pero con La Vida Moderna hace un rato que no venimos", comenta el tinerfeño.

"Siempre hay cosas nuevas que decir. La otra vez, por ejemplo, no estaba el Elvis canario", avanza Farrays sobre un espectáculo de nueva cocción. Quequé, David Broncano e Ignatitus conforman un triángulo creativo que ha sabido crecer sin fisuras. "No es fácil compaginar tres voces, o tres personalidades, sobre el escenario... Cuando vas tú solo te la arreglas como puedes, pero aquí es muy importante saber no pisarse", destacando que "con el paso de los años hemos adquirido el ritmo de estar hablando al mismo tiempo y, sobre todo, nos sabemos escuchar entre nosotros". Ignatius exalta la evolución natural de una puesta en escena que se ha anudado a partir de una doble complicidad. "La que existe entre nosotros y la que se crea con los espectadores que vienen a vernos... La mayoría nos conoce y sabe que nos refugiamos en la comedia para tirar de la ironía", destaca el humorista canario.

Sentir el calor del público suele envalentonar a tres "guasones" que confiesan que no les gusta caer en lo grosero, pero sí acercarse a unos márgenes de libertad que ahora están siendo mirados con lupa. Un directo entrenado, pero licencia para saltárselo. Esa es la primera premisa de "La Vida Moderna-Live Show". "Lo que pasa ahí fuera no está guionizado al cien por cien porque hay cosas que surgen sobre la marcha... No nos queremos atrincherar en un guion que limite la libertad de decir lo que nos apetece", asegura sobre una experiencia que comenzó a germinar en un estudio de radio, que saltó a pequeños teatros y, más recientemente, a grandes espacios. "A veces somos capaces de llenar polideportivos", matiza.

Sobre la necesidad de reír que existe en la sociedad actual, el artista isleño afincado en Madrid asegura que "la gente no va a renunciar nunca a una sonrisa, aunque internamente no tenga el cuerpo para demasiadas alegrías. La comedia tradicionalmente ha vivido sus mejores días en las épocas difíciles. La historia está llena de episodios dorados para este género que se sucedieron en momentos en los que la ciudadanía lo estaba pasando mal", tira de hemeroteca antes de entrar en el apartado más anguloso de esta conversación. "Últimamente se está generando un debate sobre dónde están los límites del humor, es decir, que factores están condicionando el hecho de que un profesional no se pueda expresar con libertad en un escenario para no herir sensibilidades".

Antes de reconocer que en ocasiones no se ha marchado contento a casa con su comportamiento en público, Ignatius dice que es "muy estimulante saber dónde está esa línea que no debes cruzar para que no te lluevan los palos... La censura es algo que está en el mundo de las artes escénicas que no todo el mundo está dispuesto a aceptar. Buscar alternativas para contar lo que quieres contar es un ejercicio muy gratificante: peligroso, pero gratificante", repite.

"A pesar de la imagen que pueda dar a la gente, le aseguro que más de una vez me volví a casa con la sensación de haber cometido algo malo. El hecho de regresar al camerino sabiendo que has hecho algo malo te deja un mal cuerpo que no es fácil de olvidar. Sobre todo, cuando tienes claro que te has pasado de la raya. Esos remordimientos existen. Soy consciente de que no puedo hablar en cualquier todo, pero no de cualquier forma... Cuando ocurre eso, hay un vacío interior difícil de explicar. Yo metí la pata en público muchas veces, pero eso no implica dejar de contar un chiste", concluye Ignatius Farrays.

Espectáculo: 26 de enero.

Lugar: Pabellón Santiago Martín de La Laguna.

Hora: 21:00.

Vea aquí un resumen de la quinta temporada de "La vida moderna" de la Cadena Ser / David Broncano, Ignatius y Quequé.