Internacional
RUSIA EEUU

Cuando murió Kennedy todos lloramos, dice el expresidente del Parlamento ruso Jasbulátov

Ignacio Ortega, Moscú, EFE
2/jun/18 10:53 AM
eldia.es

En la Unión Soviética no había el antiamericanismo que hay ahora en Rusia y, de hecho, cuando fue asesinado Kennedy en 1963 los soviéticos lloraron, recuerda Ruslán Jasbulátov, expresidente del Parlamento ruso.

"Cuando yo era estudiante, mataron a Kennedy. Entrabas en las tiendas y la gente lloraba, lo vi con mis propios ojos. '¿Cómo pudieron matar a un presidente tan bueno?', decían. Esto sería impensable ahora", comenta en una entrevista en su despacho en la Universidad Plejánov de Moscú.

Jasbulátov, actual profesor de Economía, recuerda que, pese a la tensión permanente de la Guerra Fría, entonces "no había antiamericanismo" e incluso la prensa soviética "escribía con moderación" sobre su antagonista.

"Antes no había odio. Ahora, en cambio, vivimos en un mundo fantasmagórico, irreal, horrible. Es una pesadilla. El antiamericanismo ha superado todos los límites imaginables. El odio contra EEUU nos inunda por todas partes", lamenta.

En su opinión, "ambas partes son culpables de la actual situación" y llamó a rusos y occidentales a sentarse a negociar y no llevar al abismo a cientos de millones de personas.

"No sé a quién beneficia el odio. Yo no veo a nadie que salga ganando. Nadie gana, todos pierden. Los únicos que ganan son los instigadores de la guerra y no veo que entre ellos se encuentren nuestros líderes", dice.

Un claro ejemplo de que la situación ha cambiado es la ligereza con la que los actuales dirigentes mundiales hablan de armas nucleares en público, "cuando en tiempos soviéticos ni aquí ni en Occidente estaba bien visto e incluso era un tema tabú".

En cambio, el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, dedicó casi una hora de su discurso sobre el estado de la nación a presentar el nuevo arsenal nuclear ruso, y el presidente norteamericano, Donald Trump, advirtió a Moscú de los nuevos "misiles inteligentes" de EEUU.

"El discurso de Putin me causó una mala impresión. Y en Occidente lo interpretaron como una amenaza. A Putin le aconsejaron mal. Ahora, la norma es meterse miedo unos a otros", afirma.

Al mismo tiempo que alaba las afirmaciones de Putin de que Rusia no se verá enfrascada en una carrera armamentista como le ocurrió a la URSS, advierte del peligro de un conflicto.

"Por supuesto que existe peligro de confrontación. Todo el mundo está armado hasta los dientes. La posibilidad de un enfrentamiento está muy cerca. En Ucrania la situación es mala y en Siria los intereses son contrapuestos", apunta.

Con todo, destaca irónico que "aún hay esperanza", ya que "los generales son más responsables que los politólogos".

En su opinión, lo peor es que a los líderes les instigan los comentaristas políticos "que casi van delante de los generales" y "demandan iniciar una guerra".

"'Si es necesario, atacaremos', dicen. ¿A quién vas a atacar tú, pobre charlatán? Y los periodistas se permiten insultar a países y naciones enteras", asegura.

Jasbulátov cree que una de las causas de "la terrible atmósfera actual" es que "el nivel profesional, ético, moral e intelectual de de las élites mundiales ha disminuido de manera alarmante"

"He viajado mucho y he conocido a grandes personalidades. No se pueden comparar los mandatarios actuales con los de los 60, 70, 80 e incluso 90", dijo.

Como ejemplo pone a Trump, del que dice que, al igual que Borís Yeltsin, "tampoco necesita ni al Congreso ni al Senado".

"Dicen que Trump se parece a Yeltsin. Pues le digo que con ese presidente al mando de EEUU el mundo tendrá que afrontar muchos problemas", insiste.

Echa de menos a figuras como Bertrand Russell, el matemático y filósofo británico que abogó en su momento por el fin de las armas nucleares.

"Ya no hay personalidades que digan basta y exijan a Trump, Putin, (la canciller alemana, Angela) Merkel o (el presidente francés, Emmanuel) Macron que se sienten a la mesa y dejen de pelearse. Tenemos enemigos comunes, como los terroristas, que se aprovechan de nuestras diferencias", señala.

Jasbulátov considera "ridículo, si no fuera tan triste", que llevemos dos meses hablando todos los días del caso Skripal.

El exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Julia fueron envenenados con un agente nervioso el pasado marzo en Salisbury (sur de Inglaterra), en un ataque que el Gobierno británico vinculó a Rusia.

En opinión del expresidente del Parlamento ruso, si se confirma que la primera ministra británica, Theresa May, únicamente está jugando la carta antirrusa para "solucionar sus problemas internos" y salir reelegida sería "un acto criminal".

En cuanto a Siria e Irak, asegura que hay que liberar esos países de los terroristas, restituir la paz y marcharse, no sin antes ayudar a esos pueblos a recuperarse del desastre de la guerra.

"Son civilizaciones antiquísimas. Tenemos suficiente petróleo y gas para miles de años. ¿Intereses nacionales? Los intereses nacionales están aquí, en Rusia, no allí, en Siria", asevera.

RUSIA EEUU