Sociedad

El Bloko se consolida

La experiencia de integración comunitaria del colectivo Bloko del Valle cumple ya ocho años y, siempre con el tambor como herramienta, aglutina a unas 200 personas en toda la isla.
J.D.M.
24/sep/18 6:36 AM
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Espacio para el desarrollo humano y la integración comunitaria. La definición es de Unai Cañada, alma máter e "ideólogo" de Bloko del Valle, un colectivo, que con la percusión como nexo de unión, aglutina ya a unas 200 personas en la isla -"aunque la gente entra y sale sin problemas ni registro"- que tiene su base en la sede de la Casa del Llano, en el municipio de La Orotava.

Asociación Músico y Sociocultural sin ánimo de lucro con la percusión como eje. Pero en este caso el tambor, como dice Cañada, "no es más que una herramienta". De hecho, asegura que le diría a quien quiera entrar que "lo fundamental y el requisito indispensable es, precisamente, no saber tocar. A partir de ahí todo lo demás. Trae tu sonrisa y prepara tu mejor versión".

La idea nace en 2010 a nivel de asociación, con profundas raíces en Euskadi, pero es en 2014 cuando fructifica definitivamente como colectivo. Su participación en el Carnaval y en otros actos de Santa Cruz le han dado una gran popularidad, pero Bloko "es mucho más", como valora Unai.

Experiencias de solidaridad internacional como las que han desarrollado en Kenia, Cabo Verde o Costa Rica o los talleres y escuelas puestos en marcha en distintos puntos de la isla dan esa dimensión más global y social de Bloko. Sus tres actividades básicas, no obstante, son, en primer lugar, la escuela de percusión en La Orotava. En segundo término un grupo musical, la Big Band Boom Fire. Y por último, pero no menos importante, Bloko con talleres de iniciación para otras asociaciones o colectivos como ancianos o sordomudos.

Por otra parte, cuatro elementos, según Cañada, identifican al "bloquero" al entrar: "Cuestiono al tocar, bailar e integrarme; supero mis límites; construyo mi propia realidad y, por último, comparto mi experiencia vital".

El responsable del colectivo atestigua que "la gente cuando sale de aquí es diferente y en positivo. Encuentra trabajo o pareja, o mejora en los ámbitos familiar y laboral. Eso se repite".

Bloko se mantiene "gracias a una economía sostenible y colaborativa con base en las donaciones", explica Unai, quien incide en el concepto "SOStenible".

Apunta que "hay un grupo motor de siete personas, una parte dedicada a la dirección y otra a la gestión. Más bien se trata de autogestión a través del voluntariado activo. Funcionamos con la idea de que si alguien tiene conocimientos de algo los aporta y si no se sabe, pues se aprende".

Dos citas clave esperan a Bloko esta misma semana. El sábado 29 su participación en el Plenilunio de Santa Cruz, donde casi se han convertido en un "clásico".

Al día siguiente, el 30 de septiembre, el colectivo vivirá el BlokoFest en su sede norteña. Una fecha especial y una cita con entrada libre para todos. Tanto los que tienen que ver con el grupo y su recorrido vital como aquellos curiosos en conocer un modelo peculiar de relaciones sociales.

Bloko parte del portugués bloco. O sea, bloque. Sólido y con peso. Algo, solidez y peso social, que se ha ido ganando un colectivo que nació con el tambor como modo de expresión y se ha convertido prácticamente en una forma de vida. El Bloko se consolida.

Primera experiencia

Durante este fin de semana, Bloko ha vivido su "primera experiencia integral fuera de la Isla" con Fuencaliente de La Palma como punto de encuentro. La relación comenzó la pasada Fiesta de la Vendimia con una actuación del grupo junior y ahora se ha consolidado con la presencia en directo de Bloko, en paralelo la Vulcano Extreme Race que coincide en sus fechas. "Hemos estado de viernes a domingo, valora Unai, unos 80 componentes con 120 tambores. Hemos viajado en 24 vehículos particulares y dos furgones. Con la ayuda de Naviera Armas y el Ayuntamiento de Fuencaliente, que agradecemos, ha sido posible".

Un pueblo "abierto"

La estancia en la localidad del sur de La Palma se ha distribuido en varios puntos del municipio. El grueso pernoctó en el Albergue de Las Caletas pero, señala Unai, "también estuvimos algunos en el Centro Cultural, el Terrero de Lucha Canaria o incluso en viviendas particulares cuyas puertas nos abrieron los vecinos. Eso demuestra la fuerza de una relación que esperamos continúe durante mucho tiempo". Cañada añade para finalizar: "Hemos dado charlas y desarrollado un taller de percusión para la comunidad, además de la actuación en la carrera. Nos ha movido la integración comunitaria. Fuencaliente y Bloko unidos para generar vínculos o, simplemente, hablar unos con otros".