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ISRAEL GAZA

AI sugiere que Israel lanzó castigo colectivo al concluir su ofensiva en Gaza

09/12/2014 00:03
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Jerusalén, EFE La organización Amnistía Internacional sugiere que el Ejército israelí lanzó en los últimos días de ofensiva militar en Gaza en agosto de 2014 un castigo colectivo contra la población al atacar desmesuradamente varios objetivos sin proporcionar información que, según la ONG, sostenga tales acciones.

De acuerdo con un nuevo informe titulado "Nada es inmune: La destrucción desmesurada de Israel de edificios señalados en Gaza", la organización con sede en Londres analiza la conducta de Israel en los cuatro últimos días de operación militar en la Franja, que se extendió del 8 de julio al 26 de agosto pasados.

"El Ejército israelí lanzó cuatro ataques que destruyeron totalmente edificios significativos de varios pisos en Gaza: tres alcanzando bloques de torres residenciales en la ciudad de Gaza y uno un centro comercial moderno en Rafah. Propiedad civil en edificios colindantes también resultó dañada", denuncia el documento.

Subraya que, a diferencia de otros casos, en estos en particular el Ejército israelí adoptó medidas para garantizar que los residentes de los inmuebles abandonaban los inmuebles antes de su destrucción.

Los ataques no provocaron víctimas mortales pero algunos civiles fueron heridos en edificios vecinos.

La ofensiva contra Gaza causó unos 2.200 muertos palestinos -la mayoría civiles según los palestinos y organismos internacionales- y una vasta destrucción que afectó a más de 50.000 viviendas que resultaron completamente destruidas o gravemente dañadas.

Una de las principales acusaciones contra Israel en aquella guerra -en la que murieron unos 70 de sus ciudadanos, la mayoría militares- es la falta de proporcionalidad en el uso de la fuerza castrense para frenar los más de 5.000 cohetes lanzados por las milicias palestinas encabezabas por el movimiento islamista Hamás.

Además de la "vaga sugerencia" de que un centro de mando de Hamás estaba en uno de las grandes torres bombardeadas y que otro "albergaba instalaciones relacionadas con milicianos palestinos", las autoridades israelíes no han dado información sobre por qué los redujeron a escombros, dice el informe.

AI se pregunta que si realmente había razones militares para hacerlo por qué no se adoptaron métodos menos destructivos.

Todo ello, junto a las declaraciones de un portavoz militar en ese momento, sugieren según AI que "los ataques tenían por objeto ser una forma de castigo colectivo contra el pueblo de Gaza".

Ambos ataques tuvieron lugar poco antes de que entrara en vigor el alto el fuego que puso fin a 50 días de guerra y de una destrucción sin precedentes respecto a anteriores conflictos entre Gaza e Israel.

Según cálculos de la ONU, 2.256 personas murieron en la Franja, de las cuales 1.568 se cree que eran civiles, incluidos 538 menores y 306 mujeres.

Más de 11.000 palestinos resultaron heridos y 18.000 viviendas completamente destruidas o consideradas como inhabitables, dejando a 108.000 personas sin hogar, mientras que otras 37.650 casas resultaron dañadas.

Al mismo tiempo el brazo armado de Hamás y otros grupos armados palestinos dispararon miles de cohetes de forma indiscriminada y morteros contra áreas civiles en Israel.

Seis civiles, entre ellos un menor, murieron por el impacto de proyectiles disparados por facciones palestinas, que causaron daños a propiedades civiles en Israel, y 66 soldados murieron en el conflicto.

AI ha documentado en anteriores informes denuncias de violaciones del derecho internacional humanitario durante el conflicto, incluida la muerte de civiles y la destrucción de propiedad civil tanto por Israel como por Hamás y grupos armados palestinos.