Santa Cruz de Tenerife
TEATRO TÀRREGA

Banche Dubois de Tenessee Williams vive bajo un puente en Fira Tàrrega

11/09/2016 14:07
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Rosa Díaz, Tàrrega (Lleida), EFE El coreógrafo Roberto G. Alonso se ha instalado bajo un puente en las afueras de Tàrrega y hasta allí se acercan los espectadores que quieren conocer a su personaje, una mujer desahuciada por la sociedad que fantasea con ser una de las heroínas de Tenessee William, quizás Blanche Dubois.

"A mí no me escribió Tenessee Williams" es una de las propuestas más interesantes que se han visto en la feria de teatro de calle Fira Tàrrega, que hoy finaliza tras cuatro días intensos.

Como Blanche Dubois en "Un tranvía llamado deseo", la protagonista de "A mí no me escribió Tenessee Williams" es una mujer que ha perdido su fortuna y que ha acabado desahuciada, aunque en este caso no ha ido a parar a un manicomio sino que vive bajo un puente.

Un puente sórdido que cruza un riachuelo sucio, bajo el que los espectadores se colocan como pueden, intentando no sentarse sobre un pañuelo de papel usado ni pisar un socavón.

"No temáis, no hay ratas", es lo primero que dice a los espectadores Roberto G. Alonso, que está magnífico en su papel de mujer que lo ha perdido todo pero conserva la imaginación y vive en un mundo de fantasía.

Un mundo al que viaja gracias a los muchos vestidos que se llevó de su casa cuando la echaron los del banco y que le permiten disfrazarse, bailar sobre finos tacones y hacer 'playback' con temas de Mari Trini y Burning.

La colaboración entre Roberto G. Alonso y Marc Rosich está dando frutos que pronto se podrán volver a ver en el festival Terrats en Cultura.

Otra propuesta que ha sido muy bien recibida en Fira Tàrrega ha sido "El hijo que quiero tener", de los valencianos El Pont Flotant, que cuenta con la colaboración de actores no profesionales de diferentes generaciones.

Tierna y divertida, la obra habla de los abuelos, de los nietos, de los hijos, de los padres, del esfuerzo que supone educar, de lo que ganan y lo que pierden los que tienen hijos y de la opinión de los que deciden no tener descendencia.

Una obra emotiva, que el público ha aplaudido a rabiar y que es el resultado de las sesiones de un taller intergeneracional de creación escénica.

En un formato totalmente diferente también cabe destacar el espectacular montaje de acrobacias aéreas que el Grupo Puja ha creado a partir de la figura del Quijote.

Una grúa de grandes dimensiones eleva a los actores y su vehículo espacial hasta alturas de vértigo, desde donde vuelan, bailan y reivindican la utopía.

En el apartado de danza, Tàrrega ha ofrecido este año obras de calidad que han tenido una muy cálida acogida del público, como es el caso de "Menar", de Joan Català, que ha llenado la plaza Major de Tàrrega hasta el límite de su capacidad en todas las funciones.