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RUSIA IGLESIA

El Patriarca ruso defiende cesión de catedral en centenario de la Revolución

17/02/2017 17:12
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Moscú, EFE El Patriarca ruso, Kiril, defendió hoy la controvertida cesión a la Iglesia Ortodoxa de la Catedral de San Isaak de San Petersburgo, coincidiendo con el centenario de la Revolución Bolchevique de 1917.

"El traspaso de la Catedral de San Isaak en el centenario de los sucesos revolucionarios (de febrero y octubre de 1917) está destinado a ser un símbolo de reconciliación de nuestro pueblo", declaró Kiril en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú.

Recordó los tiempos en que la destrucción de templos y la matanza de claro y de creyentes por parte de los bolcheviques se convirtió en la manzana de la discordia entre los rusos.

"Ahora, la paz en torno a las iglesias devueltas debe ser un símbolo de la concordia y el perdón recíproco entre 'rojos' y 'blancos', creyentes y ateos, ricos y pobres", señaló.

Kiril se congratuló de que San Isaak, uno de los lugares más visitados de la antigua capital zarista, sea querida por todos y negó que el hecho de que los creyentes recuperen el control de sus santuarios sea una amenaza para la sociedad.

Acusó a la mayoría de detractores del traspaso de utilizar la controversia "con fines exclusivamente políticos" y prometió que las actividades museísticas de la catedral no sólo no cesarán sino que, al contrario que hasta ahora, el acceso será gratuito.

El Ayuntamiento de San Petersburgo cedió a principios de año a la Iglesia Ortodoxa la Catedral de San Isaak pese a la oposición de los círculos culturales, que convocaron varias protestas ante el templo, y de formaciones liberales y comunistas radicales.

La Iglesia se dirigió en agosto de 2015 al gobierno local para que le cediera el control de la catedral y ante la negativa del Ayuntamiento, que expuso motivos presupuestarios y calificó su decisión de "definitiva", apeló al primer ministro, Dmitri Medvédev.

Un portavoz de la diócesis local, Alexandr Pelin, afirmó que los creyentes "se sienten parias" en San Isaak, ya que "sus derechos están restringidos".

Mientras, el director del museo, Nikolái Burov, aseguró que anualmente en la catedral se ofician 600 misas, pese a que "es algo muy complicado para el museo, que recibió el pasado año más de 3,6 millones de visitantes".

La catedral, que fue construida a mediados del siglo XIX por el francés Auguste Montferrand, es uno de los lugares preferidos por los turistas que visitan San Petersburgo, junto a la Iglesia de la Sangre Derramada y el museo del Hermitage.

En realidad, según los historiadores, el templo, que volvió a acoger servicios religiosos en 1991 después de setenta años de prohibición, nunca perteneció como propiedad a la Iglesia.

Desde que llegara al poder en el año 2000, el presidente ruso, Vladímir Putin, un creyente confeso, ha devuelto a la Iglesia numerosas propiedades y tierras incautadas por las autoridades soviéticas, que la han convertido en el mayor emporio del país, lo que ha sido criticado por personalidades de la cultura.