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El crecimiento demográfico aún es menor que entre 1940-1970

Los datos puestos sobre la mesa por el catedrático de Geografía Humana de la Universidad de La Laguna Juan Francisco Martín revelan que el crecimiento demográfico no es un hecho nuevo en Canarias, pues desde la década de los cuarenta la población no ha parado de subir.

20/ene/02 16:25 PM
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A la hora de debatir la necesidad de una ley de residencia en Canarias no se pueden dejar de lado los datos demográficos. Tanto el presidente del Partido Nacionalista Canario, Juan Manuel García Ramos, que se mostró a favor de elaborar un norma en este este sentido, como el catedrático de Geografía Humana de la Universidad de La Laguna Juan Francisco Martín Ruiz, contrario a la misma, insistieron en este aspecto y pusieron sobre la mesa una serie de cifras que reflejan el fuerte incremento de población que ha soportado el Archipiélago en las últimas seis décadas.

En 1960, por ejemplo, residían en las Islas alrededor de 690.294 habitantes, cifra que se ha multiplicado por tres en cuarenta años, pues a 1 de enero de 2001 la población asciende a 1.781.366.

¿Qué ha ocurrido en este intervalo de tiempo? Según Juan Francisco Martín, desde 1940 a 1970 Canarias asistió a "un incremento demográfico fortísimo, debido a un crecimiento vegetativo - diferencia entre nacimientos y defunciones - , que se sitúa en torno al 3 por ciento anual acumulado", y que hace que a finales de los 60 haya en el Archipiélago 1.125.442 habitantes, cifra que no recoge la salida de emigrantes, a América fundamentalmente, y que actuó como válvula de escape".

Si no hubiera sido por la emigración, la población de las Islas podría haber tenido en esas tres décadas un crecimiento demográfico del 4 por ciento anual acumulado.

A juicio del catedrático de Geografía Humana, esos más de 435 mil residentes que hay en las Islas a finales de la década de los sesenta "no se debe, en absoluto, a la inmigración, sino al crecimiento vegetativo. Es más - agregó - , está ralentizado, afortunadamente, por un mayor saldo emigratorio".

Descenso de la natalidad

En la década de los setenta, se produce, sin embargo, un cambio provocado por el retorno de emigrantes de Venezuela y el inicio del desarrollo económico de Canarias, que trae consigo la generación de empleo y la llegada a las Islas de europeos.

"La pauta migratoria cambió en ese periodo y la natalidad empezó a controlarse, descendiendo de forma importante el crecimiento vegetativo", apuntó Martín.

Durante la década de los setenta y los ochenta, Canarias registra un crecimiento demográfico moderado, como consecuencia del descenso de la natalidad. En esos años, además, cede la emigración y la inmigración apenas se deja notar.

Así, en 1981 la tasa de crecimiento vegetativo en las Islas asciende al dos por ciento anual. En 1991, el mismo indicador se sitúa en el 0,85 por ciento. Durante estos años, el saldo natural baja, debido al descenso de la natalidad, la emigración es escasa y se inicia el proceso de la inmigración.

Al final de la década de los noventa, que es cuando el problema de la inmigración empieza a tomar cuerpo, la tasa de crecimiento demográfico es de 1,43 por ciento anual.

En estos años el factor más importante es la inmigración, aunque el crecimiento vegetativo todavía es positivo a nivel regional. En este periodo, sin embargo, en algunas islas como La Palma, La Gomera o El Hierro, la diferencia entre el número de nacimientos y de- funciones es cero o, incluso, negativo, lo que provoca un claro envejecimiento de la población.