Canarias

Mañana, día de la fuga

Los alumnos de todos los institutos de Canarias revivirán la fuga de San Diego en su estado más puro, dejando de asistir mañana a clase y a un examen para, en algunos casos, recorrer el camino que lleva a la ermita del santo.
D. BARBUZANO, La Laguna
11/nov/07 1:34 AM
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Todos los institutos tinerfeños, como los del resto de Canarias, celebrarán mañana la tradicional fuga de San Diego, que se inició en el centro lagunero Cabrera Pinto y que luego asumieron con el paso del tiempo los otros estudiantes canarios.

El problema es que, en los últimos años, la celebración se ha desvirtuado y ya no reina el espíritu de convivencia, manteniendo a los alumnos unidos durante el día, concentrándose en determinados lugares para divertirse de forma sana.

La crítica viene dada no sólo porque han surgido costumbres que nada tienen que ver con la fuga de San Diego, como el acto "salvaje y vandálico" de tirar huevos a las personas e incluso a las guaguas, pudiendo producir, como ya ha ocurrido, incidentes.

Ante este hecho, el instituto de Canarias Cabrera Pinto revivirá mañana la fuga de San Diego en su esencia más pura. Al parecer, los alumnos de una clase de Segundo de Bachillerato se fugarán de clase como antaño, dejando de asistir a clase y a un examen que tenían marcado con anterioridad.

Estos 30 alumnos serán apoyados por el resto para que lleven a buen término la fuga, reproduciendo la situación de los años 20.

Los alumnos, con este acto simbólico, retomarán el sentido real de la fuga de compañerismo y de pasar un día de convivencia y alegría, rompiendo la mala costumbre y nada ciudadana de tirar huevos, demostrando una falta de civismo y de desconocimiento de la esencia de la tradición.

La comitiva tiene previsto salir del instituto, dirigirse al camino de San Diego, pero sin llegar, por respeto, a la ermita del santo por estar en obras de restauración. Por ello, se trasladarán a la iglesia de la Concepción de quien depende la citada ermita, para visitar la estatua de Juan Ayala, fundador de la ermita de San Diego y no el santo como algunos creen, para contarle, fieles a la tradición, los botones, lo que les traerá suerte en amores y en los estudios.

Los alumnos del Cabrera Pinto que revivirán la fuga en su estado más puro, destacaron que "no entendemos las nuevas fiestas como Halloween ni mucho menos que la diversión que genera haya sido desviada a un acto vandálico de destrozo del patrimonio histórico como ha sido el caso de la Cruz de Piedra".

Un día de convivencia

Estos estudiantes consideran que la "diversión no tiene por qué estar reñida con la convivencia ni con la educación y el respeto, por lo que igualmente rechazamos la costumbre de tirar huevos".

Por su parte, el profesor Carlos Silva destaca que, cuando estudiante, fue el último presidente de la comisión de la fuga de San Diego en 1964, primer año en que la tradición no se celebró en la ermita de San Diego sino en las instalaciones del Aeroclub de Los Rodeos.

"Este hecho -explicó- se debió a que en 1963, determinados jóvenes, ebrios y sin respeto al patrimonio y ni a la tradición, colmaron la paciencia de los dueños de la finca de San Diego, donde tenían lugar los bailes de la fuga".

Carlos Silva dijo que le agradaba que, fruto de unas conferencias que ha dado, los alumnos de Segundo de bachillerato del Cabrera Pinto se hayan sorprendido gratamente de que ellos puedan ser mañana los protagonistas en el rescate de una de las tradiciones más relevantes del acontecer histórico y educativo, donde ellos se convertirán en el centro del rescate costumbrista.

Una página web especial

El instituto Canarias Cabrera Pinto ha decidido abrir un apartado en su página web dedicada a la fuga de San Diego, para que los antiguos alumnos aporten datos históricos, recuerdos y vivencias de gran utilidad para enriquecer las futuras fugas y conocer mejor cómo fueron en el pasado. La página será coordinada por el ex director del instituto Canarias Cabrera Pinto, José Luis Mederos Aparicio, y Carlos Silva.

La historia

Los orígenes de la fuga se remontan a 1919-1921, cuando llegó al instituto Cabrera Pinto el profesor Diego Ximénez de Cisneros y Hervás, quien, al impedirles acudir a la romería de San Diego, motivó que los alumnos optaran por no asistir a clase. Los chicos acudían por aquel entonces a San Diego y se divertían mucho con la pandorga, danzas típicas y fuegos artificiales cantando: "Día de San Diego/fuga general/las buenas costumbres/hay que respetar".

El escritor Carlos García destaca que "la fuga comienza y tiene su arranque en el instituto de Canarias y que desde este centro docente va pasando con el transcurrir de los años al resto de centros, Universidad, la Normal, Politécnica o colegios".

Con el paso del tiempo, apunta el escritor, las cosas fueron de otra manera y determinados profesores prohibieron la ausencia de clase, apareciendo pintadas en las paredes con el siguiente texto: "Día de San Diego/cero general,/las malas costumbres/se han de terminar".

A pesar de ello, la costumbre se consolidó, luego de debilitó y ahora desean recuperarla, corriéndose incluso el rumor de que se organiza para otro año la participación de antiguos profesores.