Carnaval

zoide de Guachi, las embarazadas de Dislocadas o el canto a la inseguridad de Caducos.


20/feb/03 0:00 AM
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zoide de Guachi, las embarazadas de Dislocadas o el canto a la inseguridad de Caducos. Tras la actuación de los teloneros, la infantil Melositos - ganadora del segundo premio de Interpretación, inauguró el concurso Dislocadas, a las órdenes de Lydia Esther López. Esta murga ejecutó una actuación brillante en voces, combinando la crítica dura de su primero con un tema con aisladas pinceladas geniales de la segunda historia, de Félix Padilla.
Siguió Marchilongas, que enganchó con la receta de una buena selección musical. La primera, crítica en la que reprochó a Zerolo que "tiene a Santa Cruz llena de cemento y hormigón"; la segunda, un pasodoble que concluye con una estrofa brillante dedicada a María Teresa Campos por sus críticas a Tony Santos.

En tercer lugar actuó Ni Muchas - Ni Pocas, que presentó una de las canciones más originales: "El circo electoral", para despedirse un sentimiento murguero a ritmo de pasodoble sobre diferentes aspectos de Carnaval.

A mitad de la fase eliminatoria, llegó Diablos Locos, más flojo de lo esperado, aunque lo mejores de una fase pobre. La fuerza de su presentación le sirvió para enmarcar un primer tema que recrea las visitas de una emisora, "Radio Murga" a tres grupos del Carnaval, lo que aprovechan para criticar sus carencias. Terminaron con una avanzadilla de lo que ellos saben hacer: humor desde la crítica con sabor a copla de murga tradicional. En la recta final, tomaron el relevo Guachipanduzy, con una frenética presentación y bajo la dirección de José Luis Melo. Su primera canción, un deslabazado tema sobre el alcalde de Santa Cruz, que nació de la unión Hermoso - Saavedra. Cerró con una canción similar a las que en ediciones anteriores han reservado para la gran final: "Viaje" a las murgas compañeras para recriminarle sus decisiones narcisistas, un certificado, una visión particular de demostrar su espíritu transgresor, aunque la mayoría del público desconozca los entresijos.
Caducos cambió de director y, en su primer tema, intentó sin éxito hacer voces. Se despidió con otro certificado que demuestra que las murgas están heridas de vanidad, al cantar a aquellos que los critican porque cantan a una voz, a la envidia y a la hipocresía murguera.

Cerró Ni Pico - Ni Corto, con la segunda versión de Manolo "el Macarrón", para demostrar voces, y mejores en su segundo, la visita de "famosos" a la peluquería de Ruperto, con parodia incluida, que despertó a más de uno.