Comunicación

Manolo García, indignado por el uso de su música en "Operación Triunfo"

El cantante y compositor catalán sostiene que "una cosa es que la ley permita publicar discos con nuevas versiones sin mi autorización y otra muy diferente, creo yo, es que sin yo quererlo me vea incluido en un programa de televisión con cuya filosofía y valores no comulgo en absoluto".

COLPISA, Madrid
8/nov/02 14:43 PM
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Manolo García se ha convertido en el primer artista en alzar la voz contra el uso de su música en "Operación Triunfo". Ni la audiencia millonaria - la postergada quinta gala logró anoche 5,4 millones de espectadores y un 37,6% de cuota de pantalla - ni el dinero que se embolsará por derechos de autor han logrado disipar el enfado del ex componente de El Último de la Fila. Danni Zbeda y Hugo interpretaron el pasado miércoles "Pájaros de barro", uno de los temas de su primer disco en solitario "Arena en los bolsillos" y el cantante catalán, al que no le ha hecho ni maldita la gracia, ha tardado poco en protestar.

Indignado

"No dudo - dice García en una carta - que OT tenga el permiso legal para utilizar mi canción, pero desde luego no cuenta con mi aprobación. Y me hubiera gustado que se me preguntara si quería formar parte de este, perdonen pero es lo que a mí me parece, circo. Una cosa es que la ley permita publicar discos con nuevas versiones sin mi autorización y otra muy diferente, creo yo, es que sin yo quererlo me vea incluido en un programa de televisión con cuya filosofía y valores no comulgo en absoluto", apostilló un muy enfadado Manolo García.

En la "supuesta academia", como él la llama, donde a los chicos "se les prepara para ser astros", han encajado el rapapolvo con naturalidad, casi con indiferencia. Desde luego, tenían que ser conscientes de que este tipo de cosas podían pasar y quizá lo extraño es que no hayan pasado antes. Gestmusic, la productora del programa, dice que respeta cualquier opinión, incluida la airada de Manolo García, pero que no han incurrido en ninguna ilegalidad y, a su juicio, no hay más que hablar. Ni contestarán al músico ni se molestarán, de ahora en adelante, en pedir permiso al resto de los autores de los que se sirvan a lo largo de las galas que quedan.

En realidad, García poco puede hacer aparte de airear a los cuatro vientos su pataleta. Y lo sabe.

"Curiosamente - se lamenta - un escritor es dueño de su obra y un arquitecto imagino que también, y hasta las vergonzantes patentes farmacéuticas de los medicamentos contra el sida son respetadas. Pero cuando se trata de música, resulta que el autor no es tan dueño de sus canciones. No es necesario en principio nuestro permiso para utilizar nuestro trabajo. Siento que así sea y me parece completamente injusto".