Comunicación

"Yo de niño era muy listo, el primero de la clase, pero no un repelente"

Estudió Empresariales, pero no se veía con un maletín de ejecutivo, por lo que dio un giro de 180º y se licenció en Arte Dramático.
COLPISA, Madrid
30/sep/03 14:46 PM
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Estudió Empresariales, pero no se veía "con el maletín de ejecutivo y la corbata", de manera que optó por un giro de ciento ochenta grados: se licenció en Arte Dramático en Barcelona. Desde entonces, Ángel Llàcer ha vivido volcado en el mundo del teatro, como actor y director, participando en títulos como "The Full Monty", la obra de Rosa Verges "Corre la voz" o el montaje "La tienda de los horrores". En periodos de baja actividad también ejercía de profesor de in-terpretación. Hasta que esta última tarea, impartida entre los concursantes de "Operación Triunfo", se vio catapultada a un primer plano por el efecto de la televisión. Ahora no para de recibir ofertas y ha op-tado por presentar el concurso "Pe-queños grandes genios" que emite TVE1.

?¿Volverá a ser profesor en "Operación Triunfo 3"?

?No. "Operación Triunfo" fue una etapa y hay que renovarse. Soy una persona muy inquieta y me gusta cambiar. Por eso decidí ser actor. Haces teatro, cambias de compañía, de personajes... Yo no valgo para estar en una oficina 8 horas. Soy un culo inquieto y siempre varío. Antes de "OT" compaginaba las representaciones de teatro con la enseñanza, daba cursos en la universidad, a los niños. Me gustaba, pero eso sólo no daba para ganarse la vida.

?Su vida profesional ha cambia- do mucho desde "Operación Triun-fo". De repente le ha llegado la popularidad. ¿El programa no ha reorientado su profesión?

?No. Yo lo que quiero hacer siempre es teatro, que interesa relativamente a la gente. Tengo muy claro que quiero hacer lo que me gusta. El hecho de ser popular a mí me da igual. Eso sí, me brinda otras oportunidades y puedo utilizar también la popularidad para mostrar a la gente mis otras facetas. Este año dirigí un Shakespeare ("Sueño de una noche de verano") y el hecho de que yo lo dirigiera hizo que gente que nunca hubiera ido a ver la obra se presentara en el teatro por curiosidad. La popularidad que se puede utilizar para canalizarla en esta clase de actividades es válida, pero el hecho de ser conocido simplemente me da lo mismo.

?¿Cuál es su aspiración?

?Yo no tengo un objetivo en la vida. He hecho este programa porque me lo paso bien. Vivo el mo-mento, ni quiero ser director ni nada. Miro lo que me ofrecen y hasta ahora he tenido una gran suerte. El día que me vayan mal las cosas tendré que trabajar en lo que salga. Por ahora no es el caso y aprovecho. ¿Qué quiero ser de mayor? Yo de pequeño decía que conductor de autobús porque así conocería a gente.

?¿Cómo era usted de niño?

?Era un niño muy listo. Llegaba a casa y no quería jugar, me iba a hacer los deberes primero. No era un gamberro, era el primero de la clase, pero no me comportaba co-mo un repelente. Ocurre que, por otro lado, tengo un aspecto alocado. Nada más. Yo de pequeño tenía claro que si trabajaba y hacía lo que me pedían, es decir aprobar los exámenes y estudiar, después podía disfrutar de mi vida. Y eso es lo que he hecho siempre.

?Pero tiene usted una vena histriónica.

?Sí, es verdad. Pero también soy muy callado.