Criterios
PABLO PAZ

Un acto de agradecimiento


25/jun/02 21:02 PM
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Para Sacha

HARÁ UN AÑO ESCRIBÍ un artículo que se llamaba "Un acto de generosidad" y que trataba un tema para mí muy cercano y entrañable como es todo lo relacionado con los niños biolorrusos que anualmente vienen a nuestras Islas a pasar unas vacaciones necesarias y, en cierto modo, vitales para su pleno desarrollo físico y psíquico. Sé, porque algunas personas me lo han comentado, que se trata de un tema controvertido debido, fundamentalmente, a las dudas que muchas personas tienen sobre la eficacia que dicha estancia pueda tener en los niños. Dichas dudas se basan, seguramente, en el desconocimiento que se tiene del procedimiento y, en cierto modo, de las formas. Sí se sabe que vienen unos niños, casi todos ellos rubios, de ojos claros, hermosos e inocentes y que son acogidos, durante unos meses al año, de forma absolutamente desinteresada, por una serie de familias que prestan su tiempo y su hogar a estos seres encantadores pero que pasado un tiempo han de volver de forma inexorable a su entorno natural (?) de vida, a sus familias, los que la tengan, al orfanato o con la persona que ejerza la patria potestad.
La mayoría son de origen humilde y lo pasan mal, el nivel de vida de Bielorrusia no es precisamente el nuestro; los sueldos son escasos y las necesidades muchas. Los niños, fundamentalmente, necesitan alimentos no contaminados, variados y equilibrados; tomar el sol, baños, paseos, revisiones médicas... ¡todo ello contribuye a que sus sistemas inmunológicos puedan regenerarse y contrarrestar los efectos de la radiación generada por la catástrofe de Chernobyl.
En contra de lo que puedan opinar algunos, en el sentido de que es un "crimen" mostrarles a los niños que existe otra forma de vida distinta y distante para ellos y hacerlos partícipes de ella tan sólo por unos meses para volverlos a la cruda y, casi siempre, cruel realidad, por el resto del año, les diría que, sin duda, es mucho más el bien que se pretende hacer que el supuesto mal moral o ético que se pueda deducir. No obstante, las buenas intenciones están respaldadas por años de experiencia y basadas en estudios científicos realizados por médicos y psicólogos que aconsejan estas acogidas.

Y ahora me dirijo a ti, Sacha; intenté de forma pretenciosa y desde el primer instante enseñarte mi particular visión de lo que es "la vida" y, sobre todo, darte cosas materiales, pero hacía mucho tiempo que alguien no me mostraba la realidad y me hacía poner los pies en el suelo; hacía muchos años que alguien no me mostraba el verdadero valor de las cosas, del tiempo, de las emociones, de los sentimientos; y esta persona, todo un hombre de siete años, valiente - ha recorrido más de tres mil kilómetros sin derramar una sola lágrima - , íntegro, honesto, independiente, trabajador, revestido de una dignidad que para sí quisiéramos muchos, ha logrado, con su sola presencia, reconfortar a toda la familia, unirnos más si cabe, recomponernos el esquema de las prioridades y la estructura de nuestras desorientadas vidas. Gracias, Sacha, por ser como eres.

PABLO PAZ