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SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES

El Tete


1.-
2/ene/03 21:17 PM
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No me pregunten por qué desde tiempo inmemorial al C.D. Tenerife lo llaman el Tete. En todo caso es un nombre que suena cariñoso. Bien, pues el Tete cambia de dirección merced al triunfo de una candidatura sobre otras y gracias a las alianzas, a la lentitud del Correo, a que unos trabajaron mejor que otros y a que diecisiete años desgastan a cualquiera. Opino que sólo Javier Pérez podía sacar al club del pozo en que está metido, pero aliento a los otros, a Víctor Pérez de Ascanio y a Quico Cabrera a que lo intenten y a que lo consigan. En realidad, Javier Pérez peleaba contra todos: contra la mayoría de los medios informativos, contra los poderes fácticos, contra dos rivales entusiastas y, por qué no decirlo, contra sus propios errores, el peor de los cuales ha sido - y no tengo duda - la soberbia. Pero Javier Pérez, un médico que perdió por el fútbol hasta su plaza de profesor titular de la Universidad de La Laguna, colocó al Tete en lo más alto, casi logró hacerlo campeón de la UEFA, le jorobó dos ligas al Real Madrid, creó, a partir de la Segunda B, un gran club en una isla de 700.000 habitantes y nos hizo soñar a sus naturales. Tiene que sentirse satisfecho, diecisiete años después de haber dicho "sí", por cierto contra mi consejo, a empuñar las riendas de una sociedad deportiva que languidecía, que casi no existía, que expiraba lentamente.

2.- ¿Quién está detrás del triunfo de la oposición? Bueno, es pronto para decirlo. De momento, en la primera fila de la presentación de la candidatura de Pérez de Ascanio se sentaban tres de los empresarios más importantes de Tenerife: Antonio Plasencia, Ignacio González Martín y Pedro Luis Cobiella. El hecho de que estuvieran allí no era baladí, ni tampoco que alguno de ellos hubiese dicho que apoyaba expresamente aquella candidatura, no sólo con su presencia sino con sus medios. Están todos ellos en su perfecto derecho. Tiene Pérez de Ascanio un trabajo francamente difícil al frente del Tenerife, que deberá comenzar con una negociación con CajaCanarias y deberá seguir con medidas deportivas para que el equipo no descienda a Segunda B. Porque sin categoría no existe salvación posible. Y deben pensar también los nuevos dirigentes que será difícil aunar los criterios de dos directivas en una; es decir, en el Tete hay ahora dos gallos (Ascanio y Cabrera) en el mismo corral. Cuidado.

3.- No obstante, el cambio se ha producido. Diecisiete años son muchos años para equivocarse y acertar. Con Víctor Pérez de Ascanio vi, en el extranjero, algunos partidos de la UEFA cuando el Tenerife era el Tenerife. Ahora deberá reconducirlo, pero nadie negará a Javier Pérez su capacidad de trabajo, su dedicación y su acierto; ni tampoco sus errores. A él se le abre una nueva vida profesional, quién sabe si en el mundo de la medicina o en el de los negocios, para el que está especialmente dotado. El Tenerife tiene ante la historia una etapa muy difícil que empieza por su propia supervivencia como club. Unidos ganaremos todos y Pérez no es, ni mucho menos, un árbol caído. Si acaso, un árbol cansado.

SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES