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COMENTARIO INTERNACIONAL ENRIQUE VÁZQUEZ

El cambio se llama "Lucio"


16/ene/03 21:18 PM
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ES UN HECHO: los indios, que cuentan con representación parlamentaria desde hace no muchos años, tienen un presidente en Ecuador, el antiguo coronel Lucio Gutiérrez, que ayer tomó posesión de la jefatura del Estado.

Técnicamente, Lucio, que es como le llama todo el mundo, no es un indio puro, sino un mestizo, pero él sabe que un voto masivo del 40 por ciento de los electores indígenas aglutinados y bien organizados, por fin, en el movimiento "Pachakutik", el gran vector del cambio que, en realidad, removió todo el escenario en el primer semestre de 2000: las marchas de los indios organizados terminaron con el régimen desacreditado de Jamil Mahuad y abrieron el camino para la renovación.

Lo que sucedió entonces, mal conocido fuera del Ecuador, fue uno de los últimos ejemplos de lo que el vocabulario político francés llama "une journée de dupes" (un día de engañados): Lucio, joven coronel progresista y alma de la reivindicación campesina india, se mojó en el empujón final (formalmente, un putsch) a Mahuad... y cuando todo iba bien el general Mendoza, jefe del mando militar, dio el verdadero golpe dentro del golpe y decidió, en un súbito ataque de legalismo, que Mahuad había dimitido y, por tanto, debía sucederle su vicepresidente, Gustavo Noboa.

Fue a la cárcel y, notoriamente, pagó un pato que no debía, pero se hizo tan popular que consiguió la presidencia en la segunda vuelta de las elecciones en noviembre (diez puntos de ventaja sobre el candidato de la derecha liberal tradicional, el multimillonario Alvaro Noboa). Este, quien obtuvo un excelente 45,5 por ciento de los votos, aguarda a que Lucio fracase y sea , en el mejor de los casos, un nuevo Chávez...

Pero el presidente lo sabe y ha subrayado ya todas las diferencias y tomado precauciones: ha dado seguridades a Washington de que mantendrá todos los compromisos en la lucha contra el narcotráfico en la temible frontera con Colombia, que respira un perfume militar y sostiene una importante actividad aérea norteamericana. Y también al FMI: pagará los vencimientos de la deuda y negociará desde la responsabilidad y el rigor. Y, desde luego, mantiene la dolarización (el dólar sustituyó al sucre a principios del 2.000) ¿Un Lula? Ese parece ser el modelo, que sólo tiene un problema: Ecuador no es Brasil...
COMENTARIO INTERNACIONAL ENRIQUE VÁZQUEZ