Criterios
CLAVE DE ACTUALIDAD J. MANUEL DE LEÓN P.

Masificación y freno a la calidad de vida en Canarias


16/ene/03 21:18 PM
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SIN PRETENDER enjuiciar la "incomodidad" de algunas de las realidades que se perciben mediante "calificativos a las claras", según los criterios que determinados políticos hacen saltar en los medios de comunicación, la ciudadanía deberá continuar soportando el hacinamiento y mal vivir que ocasionan, entre otros (acorde a los mecanismos que definen el proceso de integración con la Unión Europea), los comunitarios que desean establecerse. Es decir, que un territorio limitado y escaso como el de Canarias, especialmente diferenciado dentro del contexto de las llamadas regiones ultraperiféricas, deberá acoger (en reducida geografía) a los transnacionales de la UE. Todo ello, según las afirmaciones del viceconsejero de Acción Exterior del Gobierno de Canarias, Sr. Aznar Vallejo (declaraciones a EL DÍA, 05-01-03), en razón de lo siguiente: "No se puede ser de la UE para pedir ayudas o mejoras económicas, y dejar de serlo porque no quiero que vengan más personas". Aún así, el indicador económico aludido puede que resulte el argumento más utilizado y el más criticado. No obstante, la integración revela la necesidad de implementar medidas correctoras al efecto.

Por otro lado, tales "castigos y premios", así lo entiende otro político de la misma formación (Coalición Canaria), no son compartidos por el eurodiputado Isidoro Sánchez. De ahí, creo, la propuesta de revisar el "Régimen de Integración de Canarias en la UE para (declaraciones textuales en ABC, 04-01-03) encajar en un "Protocolo Específico para las Islas" que frenen la libre circulación de ciudadanos comunitarios.

También, en concordancia con las limitaciones manifiestas por el Comité de Expertos que asesora al Gobierno (con relación a albergar hipótesis de mayor autonomía), la recomendación conllevaría la posibilidad de racionalizar la carga demográfica que soportan las Islas. Pues, contrariamente a lo expuesto por el viceconsejero de Acción Exterior, el Tratado de Amsterdam no impide la adopción de variantes que presupongan el extremo de penalizar las ayudas.

Definitivamente, solventar las reticencias del entramado jurídico comunitario con el Gobierno del Estado y nuestra autonomía - demanda actualmente cuestionada - significaría regular el desenfreno "galopante" del fenómeno de la inmigración. Incluso, aunque el "modus vivendi" se desarrolle a expensas de la economía foránea que incide en las Islas.

Por ello, sin menoscabo de otras conclusiones que pudieran extraerse, debemos ser críticos con los que pasan olímpicamente de los pormenores que (a nuestro pesar) nos impiden prosperar en calidad de vida. (Entiéndase, por disiento o malas interpretaciones, que no se trata de insolidaridad, sólo de espacio físico).

CLAVE DE ACTUALIDAD J. MANUEL DE LEÓN P.