Criterios

CARTAS AL DIRECTOR


José María Codón
5/abr/03 21:26 PM
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José María Codón

Ha fallecido en Burgos el abogado e ilustre jurista José María Codón, que durante varias legislaturas fue decano del Colegio de Abogados de esa capital castellana, en donde ejerció dicha profesión. Fue iniciador de cursos y congresos sobre Ciencia Jurídica, Teórica y Práctica. Era un gran orador, dialéctico, persuasivo e irónico, con una formación greco-latina, y comprometido con el pensamiento cristiano en su manifestación del carlismo y tradicionalismo. Fue uno de los carlistas que aceptó la Unificación, y participó en varias legislaturas en las Cortes Orgánicas, en la Comisión de Justicia, con valiosas aportaciones y críticas independientes. Autor de numerosos libros y ensayos de práctica jurídica, publicando en particular, en 1962, la obra titulada "La tradición en José Antonio y el sindicalismo en Mella", que tuvo una reimpresión actualizada en 1978. En los últimos años de sus 90 cumplidos, su actividad profesional fue limitada, pero siempre consciente de su tránsito al Señor, que no se podría morir, por ser ferviente católico. L

Jesús López Medel

Una guerra muy polémica

Se está viviendo, en el plano internacional, una de las mayores crisis desde la II Guerra Mundial. La causa fundamental ha sido el inicio de la mal llamada segunda guerra contra Irak, toda vez que la primera no terminó con la firma de la paz entre los contendientes, sino con un "alto el fuego", según tengo entendido.

El 2 de agosto de 1990, el mundo se sintió estremecido por un hecho al parecer imprevisible: Irak había invadido el emirato petrolífero de Kuwait, prácticamente sin resistencia. A partir de este hecho, se inició uno de los conflictos más imprevisibles de la segunda mitad de finales del siglo pasado.

Terminado el conflicto con el expresado alto el fuego, se impusieron una serie de condiciones de todo tipo, así como un embargo, para poder llegar a una paz duradera. Al parecer, la más importante fue el desarme total de Irak, con la destrucción de determinado armamento. Esto durante doce años no se ha cumplido y ha dado lugar a un enfrentamiento de los diferentes países que forman la ONU y otras organizaciones internacionales. Se ha mantenido durante esos doce años una presión militar y política con el fin de que Irak cumpliera la sanción impuesta, pero no ha dado resultado y la guerra se ha iniciado, en contra de unas determinadas naciones y otras a favor. En la cuestión política no voy a entrar, pues habría que hacer una verdadera tesis doctoral.

Está clarísimo que nadie en el mundo quiere la guerra, pero desde que existe el hombre sobre la Tierra se han producido miles de guerras y no se han podido o querido evitar. Ese antiguo refrán que dice: "Dos no se pelean si uno no quiere" es muy bonito, pero pocas veces se cumple por muchas y variadas razones que todos conocemos y que son innatas al hombre: la ambición, la soberbia, la maldad, el orgullo mal entendido, la avaricia y otras muchas "virtudes negativas" que adornan al ser humano.

Esta nueva guerra contra Irak, exagerando un poco, está poniendo en peligro todas esas instituciones que se formaron después de la II Guerra Mundial y que han mantenido un equilibrio entre las grandes potencias pero que ahora se puede romper y eso sería un desastre para la humanidad.

No voy a entrar de qué lado está la razón, pero está claro que el actual presidente de Irak ha incumplido reiteradamente las sanciones que le impuso las Naciones Unidas. ¿Hubiese sido prudente esperar más tiempo antes de iniciar la acción bélica? Puede ser, pero entra dentro de lo hipotético. Ha habido naciones que después de una de las últimas resoluciones de la ONU, que no se han cumplido, han entendido que doce años han sido suficientes. ¿Ha sido una decisión correcta? El tiempo lo dirá. L

Ramón Izquierdo Pérez