Criterios
COMENTARIO NACIONAL MANUEL ALCÁNTARA

El momento oportuno


5/abr/03 21:26 PM
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EL SECRETARIO GENERAL DEL PP, Javier Arenas, acusó a 80 cargos socialistas y de IU de los ataques a las sedes de su partido. Por su parte, los acusados acusan a Javier Arenas de intromisión ilegítima en el derecho al honor. Mientras unos reparan los vidrios rotos, los presuntos autores de las agresiones acuden a los tribunales de justicia para reparar su honor, que también es como el cristal.

En este convulso momento de la vida española hay dos cosas que no tienen una fácil solución. La primera es impedir la indignación de miles de ciudadanos por las matanzas de Irak, y la segunda, que entre los indignados no haya un notable porcentaje de bestias. Siempre ha sido así. Hay gentes que aprovechan cualquier tumulto o algarada para hacer lo que más le pide el cuerpo, que es apedrear a los miembros del cuerpo de Policía. Hay mucho Cojo Manteca amateur, pero basta con unos pocos para que la gente común que compone el sufrido y noble pueblo español, se transforme sucesivamente en plebe, turba y horda, que también en la masa hay minorías influyentes.

Los desmanes de la colectividad, como las coplas populares, no tienen autor. Averigua quién te dio esa pedrada en el escaparate de tu tienda o quién le prendió fuego a tu coche después de comprobar lo bien que ardía el mobiliario urbano. Se aprovechan de que, a diferencia de los bomberos, los pirómanos no llevan uniforme. Además, su equipo es menos pesado. En vez del casco y el hacha portan un trapo empapado de gasolina y una caja de cerillas. Y, hablando de aprovechamientos, siempre hay quien le saca partido a estas situaciones. Fidel Castro, al que nadie osa incluir en la nómina de dictadores, ha metido en la cárcel a 78 disidentes. Otros prefieren ignorar los dictámenes del TS y otros estiman que es el momento para decir una tontería importante, como Aznar, que ha comparado el evidente y antidemocrático acoso a su partido con "la época nazi". O sea, la batalla de Stalingrado con los dos cócteles caseros de Pontevedra.

COMENTARIO NACIONAL MANUEL ALCÁNTARA