Criterios

Fiestas de Mayo de un pueblo que sabe divertirse


4/may/03 21:29 PM
Edición impresa

ESTE FIN DE SEMANA, el pueblo de Santa Cruz, con su ya probada multitudinaria presencia y masiva participación en las Fiestas de Mayo, pondrá su propio broche de oro a parte de una conmemoración fundacional, retomada este año 2003, después de la obligada suspensión del pasado año.

Y tenemos que decir que nos encontramos tremendamente satisfechos por el enorme grado de respuesta de los ciudadanos de esta capital, por la activa colaboración que han prestado al realce de cada uno de los acontecimientos previstos en la programación de las fiestas de este año, ya celebrados y que, cuando esta Carta a Santa Cruz se publique, aún no habrán culminado del todo, pues faltarán los organizados para la jornada de hoy, domingo, y el correspondiente paseo romero del domingo 11 de mayo.

El Parque García Sanabria, cita obligada de los santacruceros, y de otros muchos tinerfeños, fue un auténtico hervidero desde el día mismo de la inauguración de la 27 Exposición Regional de Flores y Plantas y Artesanía tradicional de Canarias. Un incesante ir y venir de ciudadanas y ciudadanos de la capital y de toda la isla convirtieron nuestro querido Parque García Sanabria en centro de atención de las miradas de cuantos acudieron a presenciar la citada exposición floral, pero también de quienes llevaron a sus hijos pequeños a disfrutar del espectáculo de los Gorgoritos de Maese Villarejo, o de los que prefirieron hacer alguna degustación de algún producto de la tierra, o simplemente pasear por un recinto abierto aprovechando la bondad de nuestro clima. El pueblo de Santa Cruz se divirtió la noche del pasado viernes a madrugada del sábado, participando en un baile de magos que inundó de alegría las calles y espacios públicos que rodean nuestra plaza de España. Daba gusto ver a los grupos de familias y de amigos participando de la cena típica que precede al baile de magos propiamente dicho, y fue un placer poder estrechar la mano de tantos vecinos que se sumaron esa noche a un sano jolgorio colectivo.

Santa Cruz ha vuelto, un año más a mostrar a propios y foráneos su rostro amable, la afabilidad del carácter que nos une. Guitarras, timples y bandurrias, animadas parrandas volvieron a sonar en el recinto de una fiesta que ya ha adquirido un gran reconocimiento popular, corroborado por una masiva llegada de gentes ataviadas con los más variados trajes típicos regionales, dispuestas a pasarlo en grande junto a amigos, familiares y conocidos.

En la mañana del sábado, nuestra rambla de Las Tinajas volvió a engalanarse de cruces floridas, en un alarde de creatividad que sólo puede salir de la capacidad de ingenio y del buenhacer de quienes, desde el cariño, el desvelo y el fervor, destinan horas a concluir un trabajo de artesanía floral justamente reconocido y valorado por los santacruceros.

En este mayo de 2003 nos hemos reencontrado con nuestras tradiciones y habremos honrado, de nuevo, con gratitud, y con agrado, las costumbres de nuestros antepasados.

Y aún nos quedan por pasar horas emotivas, tomando parte en un paseo romero que conecta una vez al año a la ciudad, a la gran urbe y capital, con la tierra de una isla que tuvo un pasado agrario, rural y campesino y que, con ocasión de las Fiestas de Mayo, de exaltación de nuestra primavera, recuerda un patrimonio rural que afortunadamente no ha desaparecido de la isla y con el que Santa Cruz se quiere mostrar agradecido.

Las Fiestas de Mayo de este año, cuando casi pasan su ecuador, ya han sido un completo éxito. Un éxito que únicamente podemos atribuir al pueblo, a los santacruceros que las hacen posibles. Y más grandes en cada ocasión.

* Alcalde de Santa Cruz de Tenerife