Criterios

¿Gordo o delgado?


4/may/03 21:29 PM
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YA DE POR SÍ se ve uno bastante mal en el espejo para que encima la gente venga a confundirlo más. "Parece que estás más gordo", te dice un amigo que hace tiempo que no se encuentra contigo y que se cree obligado a dar su opinión sobre tu estado físico o tu imagen. Aparte de dejar a uno preocupado, ya que el que suscribe no está en la política y por lo tanto no acude todos los días a "Los Limoneros" a ponerse morado de costillas de cordero, le obliga a hacer una reflexión: "¿Será cierto eso de que estoy más gordo, lo que quiere decir que estoy envejeciendo? Si es así, tendré que reconciliarme con la báscula".

Pero es que al día siguiente, o unas cuantas jornadas después, viene otro que tampoco se ve contigo con frecuencia y te suelta: Estás mucho más delgado. ¿Es que estás comiendo poco para no subir de peso? Pues con la salud no se juega. Tú come lo que tengas ganas porque es que a estas edades, si te aflojas, das una pobre imagen.

¿En qué quedamos?, se pregunta uno a sí mismo mirándose en el espejo, ¿estoy más gordo o más delgado? No lo sé, y he llegado a creer que la delgadez y la gordura no existen en sí mismas como los colores, sino que dependen de cómo le ven a uno los demás. Como dijo el poeta, todo es según el color del cristal con que se mira. Avala lo que digo que yo doy siempre el mismo peso. No como aquel que contaba alguien, que era tan delgado que cuando ponía en la báscula automática una perra gorda la máquina le devolvía cinco céntimos.

Antes se iba por libre en lo de gordo o delgado. Quiero decir que se era eso, una cosa de las dos, y punto. Pero ahora ya tienen sus nombres científicos, más que la delgadez y la gordura, sus causas ?anorexia y bulimia?, y han pasado de ser un concepto o una valoración de imagen a unas enfermedades que requieren tratamiento médico.

Con la comida le pasa a uno en la vida como con otras tantas cosas: que cuando podía comer de todo no tenía dinero para ello, y cuando se llega a mayor y se dispone de efectivo metálico, aunque sea en euros, ya tiene prohibidas por prescripción facultativa la mayoría de las cosas. Por eso es cierto lo que me decía recientemente un anciano: "Yo me conservo bien de peso, pero porque el médico me lo tiene prohibido casi todo. No como sino pastillas".