Criterios

¿Tren o tranvía?


4/may/03 21:29 PM
Edición impresa

TODOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS que concurren a las próximas elecciones autonómicas y locales tratan en sus respectivos programas la cuestión del transporte público.

Es lógico, pues la vida en un Archipiélago como el nuestro exige la movilidad de personas y mercancías, tanto entre las islas como en el interior de ellas. A su vez, la movilidad dentro de la isla, y por lo tanto un territorio escaso, obliga a ser muy cuidadoso con el territorio y con las infraestructuras. En especial las de carreteras, que deben ser sólo las necesarias y, además, de gran calidad y plenamente respetuosas con el medio ambiente.

Ante lo dicho, la conclusión es evidente: hay que apostar por el transporte público, en detrimento del vehículo privado. En ello coinciden todos los partidos políticos. Pero es cierto que en lo referente a cuál es el modo de transporte público alternativo idóneo se han planteado diferencias entre las propuestas de Coalición Canaria y las del Partido Popular.

Coalición Canaria y el Cabildo de Tenerife han apostado claramente por el tranvía urbano interno entre Santa Cruz y La Laguna. Una sola línea con una serie de paradas, que ahorraría al usuario unos cinco minutos, de extremo a extremo del trayecto. Esta línea transcurriría por nuestras calles (Imeldo Serís, Angel Guimerá, Rambla Pulido y General Mola), lo que supone ya de entrada, la desaparición de dos de los carriles existentes en la actualidad en estas vías.

Coalición Canaria nos presenta una alternativa que cuesta 240 millones de euros (40.000 millones de las antiguas pesetas). Financiando gran parte del proyecto, 180 millones de euros (30.000 millones de pesetas) mediante un préstamo que nos hipoteca a todos los ciudadanos hasta el año 2032.

El Partido Popular tiene una apuesta decidida y en dos sentidos claros: el estudio de un plan integral de transporte que contemple soluciones de presente y futuro; y otra, el tren Norte-Sur.

El tren reúne todas las condiciones para aportar solución a las demandas actuales. Acerca considerablemente el puesto de trabajo a los ciudadanos de ambas zonas de la isla. Reduce notablemente el tráfico, con lo que supone de ahorro energético y protección al medio ambiente. Y, lo más importante, evita la llegada diaria de 130.000 vehículos, que ya no entrarían a Santa Cruz, y que son los verdaderos causantes del caos circulatorio en nuestra ciudad.

Por lo tanto, el tren beneficia a los tinerfeños que viven en el norte y sur de la isla y que trabajan alejados de su municipio. Pero también beneficia, y mucho, a los vecinos de Santa Cruz, que percibirían de inmediato la disminución de vehículos en Santa Cruz.

Nosotros pensamos que no sirve de nada poner un tranvía mientras sigan entrando en Santa Cruz esos 130.000 coches.

Por supuesto, el citado tren debería complementarse con un servicio de guaguas y taxis realmente eficaz, dotado de su correspondiente carril-bus.

Coalición Canaria considera que lo prioritario es el tranvía y después -y como complemento- el tren. En el Partido Popular pensamos que lo prioritario es el tren y después - si fuera absolutamente necesario-, el tranvía.

Además, no debemos olvidar que el proyecto del tren cuenta con financiación del Estado, lo que supondría la ventaja añadida de un gran ahorro económico para todos, pues no podemos olvidar que serán nuestros impuestos los que paguen los créditos multimillonarios.

Estamos en momentos de elegir, de reflexionar y de sopesar, no sólo las distintas opciones que suponen los partidos, sino lo que es más importante: la aportación de soluciones y la apuesta por lo que realmente constituye alternativa. Y en cuestión de transporte, desde luego, la nuestra es el tren.

* Candidato al Parlamento de Canarias

por la Isla de Tenerife