Criterios

Aznar ataca en gerundios


3/jun/03 21:32 PM
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Todos los santos tienen octava y los socialistas han esperado a la del 25-M para festejar su victoria, del brazo de IU, en la Comunidad de Madrid. No pudo alborozarse el PSOE en la madrugada electoral porque el triunfo del PP en el ayuntamiento no quiso empañarse con una derrota en la Comunidad, por lo que se aplazó el recuento de los últimos votos, a parte de los enviados por correo, y el escaño bailón que privó a la candidata "popular" Esperanza Aguirre de mayoría absoluta no fue adjudicado oficialmente al PSOE hasta tres días más tarde.

Pero anteayer domingo, y en el madrileño barrio de la Arganzuela, se celebró la octava electoral, con Zapatero y el candidato vencedor Simancas de estrellas, y anunciando ambos que la Comunidad de Madrid será el proyecto a escala de la propuesta socialista para toda España en las elecciones generales del 2004. Las relaciones entre Simancas y Zapatero estarían ahora plagadas de coincidencias en estrategia e ideología, lo cual no era del todo previsible, pues el próximo presidente de la Comunidad madrileña, además de un socialista de perfil bajo, parecía tener orígenes en cierto modo guerristas, aunque luego se alineara con los "renovadores" del llamado clan de Chamartín, ya en el olvido, y acabara sintiéndose generacionalmente cercano al equipo de Zapatero, aunque a cierta distancia política.

La victoria del PSOE en Madrid/región ha dolido mucho al PP, y ante el pacto de Gobierno que sellarán el PSOE e IU esta misma semana, Aznar recuerda "a todos los españoles" que "el socio de Zapatero" aprueba el secesionismo vasco, se ha opuesto a la ilegalización de Batasuna y apoya el pacto de Estella. Y aquí recurre Aznar a cinco gerundios delatores, fundidos en la acusación de que con el partido de Llamazares es con quien Zapatero está "acordando, negociando, hablando, dialogando y pactando" acuerdos de Gobierno, "como por ejemplo en la Comunidad de Madrid".

Es mucho botín perdido el de esta Comunidad como para no lamentarlo, con su alto presupuesto, sólo menor que el de Cataluña y el País Vasco, y con su propia Caja de Ahorros, su televisión autonómica, las competencias transferidas en materia de Sanidad y Educación, que desea renegociar Simancas con el Gobierno central..., más los problemas del transporte, cuya solución se presta al lucimiento de gestión, de urbanismo y de vivienda, que Simancas pretende resolver o aminorar encuadrándolos en el marco de un "compromiso social", enfocado como taller/piloto del aplicable a todo el país.

Madrid/región no va a ser sólo, si creemos las buena intenciones de Simancas, un escaparate de poder socialista sino un modelo de gestión pública, la cátedra desde la que, asegura Zapatero, "vamos a dar una lección de cómo gobernar". Pero al PP le escuece este poder perdido, y ataca al PSOE con la estrategia ya empleada, y al parecer con éxito, en la reciente campaña electoral: descalificar al compañero de viaje, las contradicciones de IU.