Criterios

C.D Tenerife: Amor a los colores


3/ago/03 21:39 PM
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NI SOY DE AQUÍ ni soy de allá... decía una canción que se entretuvo un tiempo por los escondrijos de mi oído de infante. No me viene mal el estribillo para apoyar lo que quiero contarles. O, mejor dicho, una forma de entender ?la mía? un asunto sobre el que se habla mucho, se escucha poco y se reflexiona menos.

Pasa el Club Deportivo Tenerife unos momentos malos. De dificultad económica extrema. Escribo precisamente la víspera del día "D". Mañana (jueves pasado para el lector) se sabrá si el club sigue en segunda división o si el impago de las deudas con determinados jugadores le torpedea hacia categorías inferiores.

Este mal endémico que recorre la geografía española cada final de julio tiene pocos visos de ser extirpado. A pesar de que muchas barbas de otros cuantos vecinos ya han sido peladas... no hay manera de aprender. Pero no quiero extenderme con lo de los demás. ¿Qué pasa aquí?

Los programas deportivos de radio y televisión, las páginas de deportes, se llenan estos días con el asunto. Quiero mencionar aquí a tres periodistas deportivos que me parecen extraordinarios y de los que deberían aprender mucho. Así considero al siempre atinado Ventura González, al sobrado en aptitud y generosidad Juanjo Toledo y al genial e ingenioso Castañeda. Se buscan culpables, con más esmero que soluciones.

Tiene narices. Confío en que el Tenerife se salve, pero al margen de lo que ocurra, me interesa la historia paralela. Primero aclararlo. No son los periodistas los que buscan culpables, que ya se conocen (la culpa de todos los males es de Javier Pérez... nos lo sabemos de carrerilla) sino quienes deberían tener la solución, puesto que esto ya se sabía el día en el que decidieron presentarse para dirigir al club. Allá ellos. El tiempo, como siempre, pondrá a cada uno en su sitio. Hay mucho incapaz con levita de prestidigitador que el mayor problema que resuelve cada día es elegir el modelo de corbata.

La gente. La afición. Está de moda el mandar mensajitos por los móviles. Desde el anonimato. Para la tele, la radio, a los coleguitas, al que me gusta, al que no puedo ver, a su madre ?la que le parió, quiero decir?,... a la vecina, al de enfrente, al de la acera ?también de enfrente?,... a este paso algún pringao/da cogerá más velocidad con los dedos que con la lengua. Valga para evitar la artrosis. Bien, pues llegan mensajes de todos los sitios a estos programas y lo que me mosquea es que muchos secundan el recurso facilón de satanizar a los jugadores. (Es lo que interesa a la Directiva).

Qué fácil es hablar de amor a los colores. Meterse con el godo. Echar balones fuera, porque dentro hay que sudar.

Vamos a ver. Se repiten textos insultantes contra Javi López o Iván Ania, por ejemplo. A día de hoy, reclaman la totalidad de las cantidades que según su contrato les pertenecen. Como ellos... no sé cuántos más. Leía el otro día que el jugador más caro por minuto jugado era Morientes. Yo creo que se les escapó Javi López. Pero ¡ojo! ¿Todavía alguien puede pensar que hay algún jugador que prefiera no jugar? ¿Ha tenido la afición o el Club algún "detalle" con este chico desde la gravísima lesión que padeció? ¿Cuántas oportunidades le han dado? ¿Se ha acordado el gran David de él para algo que no fuera obligarle a asistir al espectáculo de Tropicana?

¿Amor a los colores? ¿Quién se mueve por amor además de su madre y la mía? Ni el gato. "Estos godos vienen a por las perras... y después...". ¿Dónde está Sandro? ¿Y Ayoze? ¿Y Diego Fajardo? ¿Son godos también? Por amor a los colores (de los billetes) se fueron a otros clubs. ¡Pero si es lo más lógico del mundo, Dios mío! Hombre, no digo yo que por pequeñas diferencias, o con todo resuelto prefieras el club que seguiste desde pequeño, y donde están los tuyos, pero... lo que es caerse de la higuera ya ni los higos maduros.

Iván Ania. Personalmente es un jugador que me encanta, pero... Yo creo que si esta avispada directiva hubiera enviado al jefe Amaral a negociar con el güaje... llegan enseguida a un consenso.

Por cojones, claro.

¿Qué le piden ahora cuando casi le prohibieron hasta hablar?

En fin, sabiendo que hay padres que premian a sus hijas adolescentes pagándoles la operación para que les aumenten los pechos a base de silicona... pues, qué quieren que les diga: que eso sí es amor.

Feliz domingo.