Criterios

El nuevo puerto, necesario


10/sep/03 21:43 PM
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COMENCEMOS por reflejar algunos datos importantes: en la vecina Gran Canaria se van a invertir un montón de miles de millones en la construcción de un nuevo puerto comercial... y nadie protesta. Las infraestructuras viarias son allí infinitamente superiores a las de aquí... y todo el mundo callado. Los dineros que hay salido de los despachos de las consejerías de Antonio Castro y Adán Martín, sumados, escoran el barco canario hacia intereses canariones... y silencio total en Vegueta. Resultados: el Roque Nublo ve cómo, a sus pies, crece una isla moderna, respetuosa con su pasado, sin complejos (aunque, la verdad, los tiene con El Chicharro), con una formidable visión de futuro y con unas fuerzas políticas, sociales y económicas unidas como una piña herreña. Invitamos a los inevitables críticos embarcar en el horroroso ferry-garaje "Juan J. Sister", llegar al muelle de Santa Catalina, permanecer en cubierta (tiene la suficiente altura para obtener la perspectiva), y contemplar, estupefactos, la increíble actividad portuaria que se desarrolla allá abajo, muy lejos de que proclama el dueño del muelle de aquí. Estamos seguros que un sentimiento de admiración nacerá entre los que emiten, muchas veces; juicios a la ligera.

Hoy en día, navegan por todos los mares del planeta más de 700 portacontenedores. El número no aumentará. Disminuirá, porque la tendencia se dirige al transporte en buques de 30 mil toneladas, o más, y con un calado mínimo de 12 metros. Bien. La dársena comercial actual, el muelle de Ribera y el del Bufadero, son inoperantes para el tipo de transporte que viene. Las mercancías viajan hoy en contenedor y esto va a más. Mientras, enfrente, todos a una, se preparan para este futuro inmediato, aquí discutimos si es viable la instalación en Granadilla o si en los puertos de la Capital no hay lugar para los espantosos contenedores. Por supuesto que aquí mismo, junto al cabildo, hay sitio para estos grandes recipientes. Pero, de lo que se trata, es de quitarlos de en medio y devolver los espacios esquilmados a Santa Cruz. Y la solución pasa por construir un nuevo recinto portuario. Y esta obra es absolutamente necesaria, lo que no significa que necesariamente tenga que hacerse en Granadilla. Se deben realizar todos los estudios posibles para que las generaciones futuras no tengan que echar en cara lo que las de hoy hacen con aquellos ineptos que se cargaron la fachada de nuestra Ciudad, y que ahora quieren enmendar destruyendo las plazas de España y de la Candelaria, para construir otra gran superficie que termine, definitivamente, con el comercio tradicional. Aquí, al contrario de allí, parece que no sabemos ensamblar lo que interesa a toda la Isla. Y eso nos va. Esto es, mal.