Criterios

La zarzuela


6/nov/03 21:49 PM
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CON AUDITORIO o sin Auditorio, al que ahora se le han encontrado importantes defectos funcionales, no puede negarse que en Tenerife ha habido siempre una marcada sensibilidad para la música, ya sea en estado puro, o relacionada con el teatro. La afición a la ópera sigue siendo una constante a través de la ATAO, y en el Guimerá se ha representado, a lo largo de los años, casi todo el repertorio de zarzuelas con que cuenta España, habiendo pasado por dicho coliseo las más famosas figuras del género lírico.

Los isleños, además, hacemos honor a esta afición lírica, quizá por aquello de que en realidad somos "canarios", como los pájaros. ¿Y quién no ha abierto una mañana de invierno la ducha entonando aquello de "¡A beber, a beber, y a apurar las copas del licor, que el vino hará olvidar las penas del amor!". O aquello otro de "La Dolorosa" que comienza: "Por una roca solitaria"... Recuerdo temporadas completas de zarzuela en el Guimerá con llenos hasta la bandera, y cómo los más entendidos, que siempre iban a situarse en "gallinero", acusaban con aplausos o silbidos cualquier éxito o pifia de los cantantes.

¿Y en qué grupo de hombres que se deleitaban con el vino no se arrancaba siempre alguna voz que entonaba aquello de "Capitán, capitán, que vas a combatir, sin el bendito amor ¿qué sería de ti?".

No sólo fuimos grandes amantes del género lírico, sino que de aquí salieron destacadas figuras, como Matilde Martín, Jorge Sansón, Paco Lecuona, Bernardo B. Falcón, Libertad Álvarez, Margara, Celso Padrón, etc., etc.

Es una pena que en esto, como en la comedia, de la que había diferentes grupos artísticos, hayamos ido para atrás, perdiendo aquella creatividad que mantuvimos siempre en este terreno.