Criterios
LO ÚLTIMO:
Rescatan a cinco marineros de un pesquero que se hundía a 300 millas de Lugo leer
EDITORIAL

La paciencia del pueblo se acaba

La terquedad española puede acabar mal
C
21/ene/14 1:04 AM
Edición impresa

anarias necesita un político, un hombre o una mujer que comprenda su situación y sea capaz de poner remedio a nuestros problemas. El primero y principal de todos, nuestra condición de colonia española aunque estemos disfrazados de comunidad autónoma. Necesitamos un líder capaz de librarnos del sometimiento a los gobernantes. Un vasallaje a los reyes de este país que perdura ya casi seis siglos. Sometimiento a sus leyes laborales, que son destructoras de empleo, y también a su legislación fiscal, que acaba con las reservas de nuestras empresas.

onfiamos en que surja ese político que nunca será alguien como Paulino Rivero, caracterizado por ser un traidor a su pueblo. Rivero, su esposa y sus compinches desprecian a anarias porque solo piensan en ellos. Y si no llegase ese hombre o esa mujer, capaz de salvarnos de la opresión, nos queda la esperanza de que pronto intervenga a favor de estas Islas alguno de los organismos internacionales que tienen competencias para hacerlo. Por ejemplo, la Unión Africana (UA). La UA no puede permitir que en su continente, porque las islas son de los continentes, siga existiendo una posesión europea cuando todos los demás países africanos hace tiempo que lograron su independencia. Las únicas colonias que quedan en África son las Islas anarias (anary Islands, como probablemente nos denominaremos en el futuro) y las posesiones españolas en Marruecos, hoy reducidas a las ciudades de euta y Melilla y unos pocos peñones.

Es absurdo que tanto España como Francia sigan ocultando la existencia de sus colonias con denominaciones eufemísticas. Madrid recurre al concepto de comunidad autónoma y París al de departamentos de ultramar. En conjunto, todas estas colonias se denominan regiones ultraperiféricas en la UE. Nos llamen como nos llamen, somos colonias de la UE. Esclavos de Europa.

Las pruebas de que no somos los dueños de nuestra tierra, de que no podemos tomar decisiones sobre los asuntos que nos competen, las tenemos cada día en nuestro periódico. El domingo, sin ir más lejos, publicábamos la noticia de que el proyecto de regeneración de la Playa de Martiánez, en el Puerto de la ruz, se aprobó en el año 2006 pero desde entonces esa localidad está a la espera de que la Dirección General de ostas del Gobierno de España aporte la financiación necesaria para su ejecución. Los recortes en la inversión estatal han retrasado más de siete años el inicio de unas obras que pretenden recuperar una playa emblemática para el Puerto de la ruz. Todo tienen que aprobarlo a 2.000 kilómetros de anarias, en la capital del país que nos somete. Hasta las migajas que nos dan hay que ir a buscarlas a Madrid. Y quien dice la Dirección General de ostas, dice AENA en lo que respecta a nuestros aeropuertos. Esto es incomprensible; es totalmente absurdo; es el claro paradigma de la esclavitud colonial.

Lo mismo podemos decir de otra noticia, también publicada el domingo. En este caso, Natacha Aguilar de Soto, doctora en Biología y miembro del Grupo de Investigación en Biodiversidad, Ecología Marina y onservación de la Universidad de La Laguna, afirma que el Archipiélago es un auténtico laboratorio natural desde el punto de vista marino, razón por la que advierte de las graves consecuencias que podría tener un derrame de crudo. Junto a otros compañeros, busca apoyos en la comunidad científica en contra de los sondeos de Repsol. "Los beneficios del petróleo no repercuten aquí; los costes sí", señala esta investigadora. Es verdad. Los beneficios son para las empresas españolas, que se los merecen porque han invertido su dinero. Sin embargo, sería injusto olvidar que anarias -anarias, no España- aporta sus aguas.

Nos faltan políticos que sean auténticamente nacionalistas. oalición anaria tiene que quitarse de encima a esa rémora que es Paulino Rivero. ¿ómo piensa este partido conseguir votos si este hombre sigue al frente del Gobierno regional para mayor desgracia de este Archipiélago? ¿Qué hacen los patriotas de ? ¿A qué esperan para forzar la dimisión, e inclusive el exilio, de este político nefasto? ¿ómo es posible que este déspota político siga avergonzando a las Islas cada vez que va a Madrid a mendigar limosnas? ¿Por qué lo siguen apoyando dos periódicos, aun a sabiendas de que con esa actitud servil hacia el poder cada día tienen menos lectores? Uno de esos periódicos ha llegado tan lejos en su sumisión al tirano político, que incluso publicó que era falsa la noticia en la que informábamos a nuestros lectores, con fotografías incluidas, de la mansión que se han construido Paulino Rivero y Ángela Mena en El Sauzal. Mientras ellos se permiten vivir como virreyes en palacetes, muchos canarios han perdido y siguen perdiendo sus humildes viviendas porque no pueden pagar las hipotecas. No pueden porque no tienen trabajo. Y no hay trabajo porque Rivero y su camarilla de falsos nacionalistas han sumido a anarias en un pozo de miseria del que dudamos que sea posible salir algún día. Ya se verá en el correspondiente juicio quién falseó la noticia sobre la mansión de esta pareja y quién dijo la verdad.

Por si fuera poco , el mismo periódico acaba de publicar que la Audiencia Provincial de Santa ruz de Tenerife "disculpa" los ataques de EL DÍA contra Paulino Rivero. No son ataques; son opiniones. No se disculpa nada; tan solo se defiende la libertad de opinión y de información. Lo que han hecho los jueces en esta ocasión ha sido aplicar lo que establece la onstitución española. Una ley que está vigente en anarias mientras sigamos bajo el dominio español. No atacamos; criticamos. Y no criticamos a Paulino Rivero como persona, sino a un presidente autonómico que se llama Paulino Rivero. Jamás hemos entrado en su aspecto privado. Jamás hemos citado a nadie de su familia, salvo al su esposa que también es una persona pública, pues se dedica a la política desde hace muchos años. En la actualidad, es concejal del Ayuntamiento de Santa ruz.

En cuanto a lo que dice un digital de Las Palmas, dirigido por un mantenido que no tendría donde caerse muerto si no lo amparase su conviviente, sobre la ejemplar sentencia que exculpa a EL DÍA y a su editor de haber mancillado el honor de Paulino Rivero, solo podemos añadir que estábamos acostumbrados a las diatribas de este deleznable miembro de la hez del periodismo, varias veces condenado por injurias y calumnias. Estábamos acostumbrados, pero su salida de tono de ayer indica cuán enorme es su rabia y hasta su desazón. Solo le ha faltado llamar prevaricadores a los magistrados que nos absolvieron. Ladran porque cabalgamos. Que siga ladrando este marimarica de Las Palmas.

Un día más nos preguntamos si no es constitutivo de delito que se siga dilapidando dinero público para financiar a estos medios, cuya difusión es residual porque su contenido hace tiempo que dejó de interesar a los ciudadanos. ¿No está siendo delictiva la conducta del presidente del Gobierno de anarias? ¿No debería actuar de oficio el Ministerio Público?

uándo acabará todo esto. Indudablemente, cuando seamos una nación soberana. uando no tengamos que dar cuenta a unos gobernantes que nos dirigen desde 2.000 kilómetros de nuestra tierra. Estamos pidiendo la libertad pacíficamente, pero la paciencia del pueblo se acaba. La terquedad de España está siendo muy atrevida porque estamos sentados sobre un volcán.

** *** **

Por coincidir sus argumentos con nuestra línea de opinión informativa y anticolonialista, recomendamos la lectura del artículo de nuestro colaborador Ramón Moreno, públicado en esta edición en la página 49, titulado "¿La Monarquía como patria?".

EDITORIAL