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EL TURISMO QUE VIENE, A EXAMEN ANTONIO-PEDRO TEJERA REYES*

Centroamérica y el turismo

4/dic/18 6:25 AM
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"Si nuestra región, de clima maravilloso y exuberante naturaleza, estuviera administrada por ciudadanos honestos y responsables, sería una región de muchos inmigrantes e inversionistas que contribuirían a su desarrollo. Lo que tenemos hoy son repúblicas vergonzantes, cuyos ciudadanos huyen en búsqueda de una nueva vida, pues sus dirigentes, desprovistos de visión alguna, no aceptan que la justicia y el respeto a los derechos humanos nos florezcan y traigan bienestar social y progreso".

"Es triste y doloroso vivir en un mundo inestable, pero más aún tener que abandonar tu tierra, tu hogar, por humilde que este sea, obligado por circunstancias invivibles".

"¡Ya es tiempo de parar la ignominia de los corruptos!".

Reflexiones y precisos comentarios de nuestro querido amigo Alejandro Gallard Prio, en su semanario El Archivo, que una vez más pone los puntos sobre las íes en referencias a su tierra natal, este hombre comprometido a través de toda su vida con el desarrollo de Centroamérica, un ejemplo imitable de un político que no ha desmayado en su intento de construir una plataforma sobre la cual se genere el bienestar de sus congéneres, sin distinciones de credos, razas, o religiones, como dictan los mejores cánones de la convivencia humana.

Nostálgicas y tristes palabras que nos abruman, y nos agobian con los imperecederos recuerdos de unos escenarios turísticos de la máxima belleza y utilidad, que serían la base de una calidad de vida comparable a los mejores lugares del mundo, ya que la naturaleza le dio a este hermoso enclave de la geografía mundial todos los valores necesarios para ser uno de los mejores privilegiados destinos turísticos internacionales.

"La política nos rodea igual que el abrazo de una serpiente del que no podemos desasirnos por mucho que lo intentemos". ¿Anónimo?

Desde la Guatemala del Santo Hermano Pedro de Betancur -ese legendario canario de tantas leyendas en las tierras de su nacimiento, en la isla de Tenerife- hasta las mismas fronteras colombo-panameñas, nuestros pasos están marcados por puras experiencias turísticas, desde aquel día, en 1973, en que pisamos estas maravillosas tierras en San Salvador, como representante de la más que célebre UIOOT (Unión Internacional de Organismos Oficiales de Turismo, hoy OMT, Organización Mundial del Turismo) de cuyo organismo fuimos su vicepresidente del Comité de Miembros Afiliados, hasta su transformación, en la OMT. Inolvidable recuerdo con la silueta del Volcán Izalco al fondo, la noche criolla con sus delicias gastronómicas y su incomparable música autóctona en el espectacular escenario de los jardines del Hotel Intercontinental.

Era como un preludio de estos pasados años enamorándonos de estas tierras maravillosas que nombra el ilustre nicaragüense Alejandro Gallard, donde Costa Rica puso su inolvidable cuño con nuestra espectacular relación con la Universidad para la Paz, UPAZ, y nuestro convenio de colaboración rubricado excepcionalmente en Canarias, con la realización de la maestría turística, sobre "Calidad Turística Ambiental Sostenible y Promoción de la Paz", desgraciadamente discontinuada por razones políticas inadmisibles, pero que dejaron para la posteridad unos históricos trabajos cargados de conocimientos y profesionalidad, serio y honrado, en beneficio de toda la Humanidad, impartiendo y compulsando unas experiencias necesarias para desarrollar el movimiento turístico mundial en base a la creación de un escenario donde prevalezca la honestidad, la comprensión y el deseo de apoyar la construcción del mundo ideal que todas las personas de bien deseamos. Las bibliotecas de la citada Universidad para La Paz y del Cabildo de Tenerife son testigos de cuanto aquí exponemos.

Ciudad Colón, sede de la citada universidad -organismo de las Naciones Unidas, ONU- quedó marcada para siempre en nuestros mejores recuerdos, al igual que los incomparables parajes de esa singular nación, que no tiene ejército militar, un signo inequívoco de su vocación y valor pacifista.

Nuestros paseos por el puente del Mundo panameño, así como con su impresionante canal, son otro de los más importantes recursos turísticos inigualables de Centroamérica, unido, claro está, al extraordinario hub de su aeropuerto, uno de los mejores y más espectaculares del mundo.

De Honduras conocimos muy superficialmente San Pedro Sula, si bien sus referencias como destino turístico no son nada despreciables.

Belice, un país de total influencia inglesa, no le conocemos, y está considerado de la América del Norte, ya que se encuentra haciendo frontera con los Estados Unidos.

Obviamente, hemos dejado para el final las referencias a nuestra querida Nicaragua, el país más extenso de toda la zona, cuyas características turísticas hemos analizado públicamente en los más diversos medios de comunicación, en estos pasados años, y cuyos recorridos dentro del país nos han llevado a las mas diversas latitudes, hasta aquellos extraños parajes de El Realejo, donde una soleada mañana pudimos contemplar conmovedoras escenas, y el título expuesto en su modesto ayuntamiento, del hermanamiento con el municipio de Los Realejos de la isla de Tenerife.

Como hemos publicado reiteradamente, Nicaragua lo tiene todo para ser un destino turístico de élite para el mercado del norte de América. No vamos a seguir con nuestras apreciaciones técnicas, ni las alusiones a sus múltiples recursos, para desarrollar el turismo, en esta pequeña reseña, nos vamos a limitar simplemente a publicar algunas de las muchas fotografías con que hemos ilustrados nuestros comentarios sobre este singular país, y que ahora publicaremos en los medios impresos y digitales, como un homenaje a este querido país que nos honró ofreciéndonos su representación oficial ante el mundo, durante varios señalados años.

"Nicaragua en el corazón" fue uno de los titulares de nuestras publicaciones sobre la tierra del "príncipe de las letras" Rubén Darío, del cual extraemos un hermoso verso de su "Poemas del Alma", el cual nos marca profundamente: "Dichoso el árbol que es apenas sensitivo / y más la piedra dura porque esa ya no siente / pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo / ni mayor pesadumbre que la vida consciente".

En esa vida consciente que menciona el insigne Rubén Darío, tenemos demasiadas cosas presentes, cambiando de tercio, en este caso concreto de nuestra Nicaragua, queremos recordar sus delicias gastronómicas como el sabor incomparable de la pitahaya, el "gallo pinto" y el "guapote". Buen provecho.

*Del Grupo de Expertos de la Organización Mundial del Turismo (UNWTO)

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