Cultura y Espectáculos
DOMINGO CHICO

"Lombriz y cucaracha"


11/abr/02 19:51 PM
Edición impresa

ES OTRO LIBRITO, producto de la fértil imaginación del pintor, poeta y escritor Dimas Coello, que otra vez nos cautiva con algo que nos hace reflexionar igual que en otras ocasiones sobre lo que solemos pasar a diarios sin darnos cuenta, y también sobre lo que pasamos llevados por nuestras prisas frente a los grandes supuestos que alteran por su importancia nuestro común vivir, y ante los cuales no sentimos impotentes para poder superar las consecuencias que de ellos se suelen derivar. No: el autor nos da en esta obrita trece secuencias que son fragmentos de vida sobre las que el escritor reflexiona entrando en lo positivo o negativo de cada caso que penetra, haciendo que con su apreciación caigamos en la verdad, cosa que siempre consigue, resaltando ideas y conjeturas que a diario se dan y que no alcanzamos ni a imaginar siquiera enfrancados como estamos en las prisas o en los engaños de un acontecer apresurado que nos cierra los ojos ante lo que a veces son raíces de grandes males u origen de bienes que de pronto no adivinamos.

A mí, esta obrita, sencilla en sí y de reducido formato me recuerda la pintura de sus Cristos por lo escueto, sin grandes señales, pero que una vez estudiados nos dan claridad por la grandeza que comportan: arte bendito cuando los comprendemos.

Pues bien, en los relatos que este librito encierra y que tratamos de comentar sucede algo parecido: luego de analizado nos volvemos crédulos y a la vez extrañados por haber pasado sobre ellos son cierta ligereza pensando que eran sólo palabras.

Estos trece episodios que Dimas nos ofrece ahora acaban entusiasmándonos. Nos enseñan que hasta en lo más simple puede haber grandeza.

Dimas es un verdadero artista en tres facetas: pintura, poesía y prosa suave, siendo asimismo ameno y original, cualidades que dan prestigio a sus muy variadas producciones. Por eso es tan leído y su obra tan apreciada. En el museo que lleva su nombre y que se ubica en la Villa de Candelaria hay arte para contemplar, belleza y originalidad. De allí se sale lleno y rebosando espiritualidad. Allí está Dimas en su pasión más íntima.

Por su nueva obra le expresamos gratitud, le damos otra vez nuestra más cordial enhorabuena y le animamos a seguir.

DOMINGO CHICO