Cultura y Espectáculos

La OST dedica la nueva temporada a obras para GRANDES VOCES

La Orquesta Sinfónica de Tenerife basará su temporada 2002-2003 en las obras del repertorio clásico, como los réquiem de Verdi y Fauré, y la programación de canciones compuestas por Gustav Mahler, su esposa Alma y Alexander Von Zemlinsky.

EFE, S/C de Tenerife
15/oct/02 20:00 PM
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EFE, S/C de Tenerife

La nueva temporada de la Sinfónica, en la que actuará solistas como la violinista rusa Viktoria Mullova y el bajo René Pape, fue presentada ayer en rueda de Prensa en lo referente a los conciertos previstos hasta febrero de 2003, pues el resto de fechas depende de la inauguración del Auditorio de Tenerife, diseñado por Santiago Calatrava.

El director titular de la OST, Víctor Pablo Pérez, dijo que la temporada comenzará el jueves en el Teatro Guimerá con la presencia "de una de las más bellas voces" de la escena actual, la del tenor venezolano Aquiles Machado, discípulo de Alfredo Kraus.

Machado interpretará parte de las arias "más comprometidas" de la ópera de todos los tiempos, pertenecientes a obras de Mozart, Wagner, Gounod, Massenet, Rossini, Donizetti, Verdi, Puccini y Poncchielli.

En el concierto se interpretarán además oberturas de varios de estos compositores, como Wagner, lo que ayudará a la Sinfónica de Tenerife "para ponerse en marcha" cuando afronte la interpretación, en el Festival de Música de Canarias, de la versión en concierto de «El ocaso de los dioses», con lo que culminará la tetralogía del autor germano, explicó Pablo Pérez.

Otro de los conciertos previstos es el dedicado "a una confrontación muy curiosa" entre las canciones compuestas por Mahler, su mujer Alma y Zemlisky, de los que Pérez recordó que estaban "interrelacionados de manera afectiva" y que eran autores de composiciones "muy cercanas y a la vez diferentes".

En el mismo concierto, previsto para el 25 de octubre, se ofrecerá la sexta sinfonía de Bruckner, con lo que la OST "retoma" la interpretación de obras del citado compositor austríaco.

Además, la formación tinerfeña ha programado para noviembre el "réquiem" de Gabriel Fauré y la sinfonía "Fantástica" de Héctor Berlioz, en una audición en la que al lado del coro polifónico de la Universidad de La Laguna actuarán la soprano Laura Giordano y el barítono Morten Ernst Lassen.

Asimismo, habrá un concierto monográfico dedicado al compositor finlandés Jean Sibelius, en el que se ofrecerá su sinfonía número dos y su concierto para violín en re menor, con la interpretación solista de la prestigiosa violinista rusa Vicktoria Mullova.

Entre los directores invitados que actuarán con la orquesta tinerfeña figuran Alberto Zedda, que aunque es un gran especialista en Rossini, y que en esta ocasión interpretará obras de Cherubini, Ravel, Berio y Mendelsshon.

Otro aspecto novedoso es la inclusión de un programa "femenino", en el que en diciembre actuarán la directora Sian Edwards y la intérprete de trombón Deanna Dee Decker con piezas de Vaughan Williams, Ewazen y una sinfonía "atípica", la quinta del compositor danés Carl Nielsen.

También dirigirá a la Sinfónica de Tenerife el joven director italiano Giovanni Antonini, al que Víctor Pablo definió como un seguidor de la corriente historicista impulsada por músicos como Nikolaus Harnoncourt y del que afirmó que no dejará de sorprender con su visión de las sinfonías "Londres" de Haydn y número uno de Beethoven.

El titular de la OST indicó que el concierto de Navidad que se ofrece al aire libre en el puerto de la capital tinerfeña estará dedicado este año a la ópera, aunque no adelantó más detalles hasta que se haya cerrado la programación con la Autoridad Portuaria.

La consejera de Cultura del Cabildo tinerfeño, Dulce Xerach Pérez, dijo que se ha presentado la nueva programación de la orquesta en un "momento frontera" entre la celebración de conciertos en el Teatro Guimerá y la futura inauguración del Auditorio, lo que dificulta la previsión de los conciertos.

Recordó además que tras la inauguración del Auditorio será necesario hacer pruebas de acústica durante unos tres meses, motivo por el que no se han programado conciertos para escolares en la primera parte de la temporada.