Cultura y Espectáculos
MANUEL TEGEIRO PINTOR

"En mi pintura veo el crisol de mis experiencias"


30/ene/03 20:08 PM
Edición impresa
DEFENSOR DE UN REALISMO basado en el respeto al motivo, Manuel Tegeiro representa al pintor cuyo estilo se nutre de las experiencias cosechadas a lo largo de una vida, tanto dentro como fuera del arte. Sevillano de cuna y canario de adopción, Tegeiro cultiva en su estudio bodegones, marinas y escenas de ballet, cuya inspiración se remonta a su conocimiento de la legendaria bailarina Margot Fontaine, en Granada, cuando el pintor apenas tenía diez años. Posteriormente, la visión de las espectaculares coreografías del Kirov ruso poblaron su mente de escenas mágicas que, según reconoce, no hubiera podido plasmar en el lienzo sin el previo estudio de la anatomía humana. Formado en el Colegio del Sacromonte de Granada, Tegeiro creció en el seno de una familia burguesa de la ciudad andaluza y su tía abuela fue uno de los amores de Federico García Lorca. Tras quedar huérfano, se ve obligado a desempeñar todo tipo de oficios, entre ellos los de pintor, cantante y actor de teatro. En Estados Unidos, graba discos para RCA y en su condición de animador y "showman" viaja por todo el mundo, llevando sus temas más allá del telón de acero. Al cumplir los cuarenta años, la pintura, que nunca había abandonado, toma posesión de él y Tegeiro decide enterrar su nombre artístico. Muere así el hombre del espectáculo y renace con fuerza el pintor. Pero esta voluntad no hubiera podido consumarse sin un cambio de destino. Será en Tenerife donde Manuel Tegeiro materialice, a partir de 1978, su proyecto artístico. La Isla se une, en su renovada inspiración, al recuerdo de la escuela sevillana y las enseñanzas de sus maestros. Una muestra de retratos le abrirá las puertas del Casino Principal, donde desde entonces no ha dejado de exponer periódicamente sus creaciones; de hecho, su última colección de óleos se presentó el pasado mes de diciembre, en la sala Joaquín Amigó de dicha sociedad. Como profesor, Tegeiro no trata de inculcar su propia filosofía. "Cuando imparto no enseño mi forma de ver el arte, sino que transmito al alumno la esencia de este trabajo: el oficio de pintar". El artista piensa que sólo con los años es posible que un pintor adquiera su verdadera dimensión. "A mí me han enriquecido las experiencias en campos diversos como la música y el teatro. Todo eso se traduce en la pintura, en la que veo el crisol de todas mis experiencias".
MANUEL TEGEIRO PINTOR