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"El olor de los ausentes" desprende aroma a Rosa, a nostalgia, pérdida...

En su primera novela, Inma Vinuesa ha recurrido al olor por ser "uno de los sentidos más significativos y verdaderos del ser humano", aunque difícil de expresar mediante la escritura.
Sergio Lojendio, S/C de Tenerife
8/jul/15 1:17 AM
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"El olor de los ausentes" desprende aroma a Rosa, a nostalgia, pérdida...

Sergio Lojendio, S/C de Tenerife

Es fisioterapeuta de profesión y lleva a flor de piel la sensación de que escribir supone para ella "la mejor manera de expresarme". Trabaja en el ámbito de los niños con problemas neurológicos, crónicos, que requieren estimulación. "Siempre me ha gustado indagar en el hecho de cómo las personas reaccionan de diferente manera ante las situaciones que se les plantean". Y acaso fue ese impulso el que provocó que Inma Vinuesa (Cádiz, 1967) se decidiera a publicar en solitario su primera novela.

"El olor de los ausentes", de la editorial Escritura ente las nubes, se presentó el pasado 2 de julio en el Real Club Náutico de Tenerife, y admitiendo que el mundo literario es complejo, que a diario se suceden las publicaciones, "ni podía imaginarme que a los tres días de haberla presentado tuviera que solicitar una segunda reimpresión".

La autora se muestra sorprendida por la acogida, y lo dice sin falsa humildad. "Los lectores me comentan que se sienten atrapados, que no pueden abandonar el relato y cuando terminan un capítulo se sienten empujados a continuar leyendo".

Las historias son caprichosas y surgen "por algún acontecimiento que es capaz de despertar tu imaginación; a partir de ahí empiezas a crear una ficción".

La autora asegura que ha recurrido al olor por ser "uno de los sentidos más significativos y verdaderos del ser humano", aunque difícil de expresar mediante la escritura. Y este libro contiene muchos. "El principal aroma es que desprende la protagonista, Rosa, que enamora a Juan impregnándose en su piel. También huele a las ausencias del título, a pérdida, a nostalgia, a locura...".

No la cataloga como una novela de amor y, en cualquier caso, Inma Vinuesa se refiere a "una novela de sentimientos humanos, complicados y profundos, también contrapuestos, que a veces desembocan en la locura".

Porque la novela está teñida de amores tortuosos, turbulentos, prohibidos.., y "este carácter provoca que la propia escritura y el desarrollo de la novela resulten trepidantes, con un lenguaje rápido", precisa Inma Vinuesa.

En los personajes palpita un punto trágico, un aspecto que "quizá mueva las entrañas del lector, porque nada es fácil en la vida", sostiene la escritora.

Y sin llegar a desvelar la trama, la autora describe el nudo existencial: los dos personajes principales desconocen que son hermanos. De esta manera surge entre ellos la duda de si resulta aconsejable o no iniciar un amor carnal.

Juan es el hijo del sepulturero de un cementerio de Lanzarote; "un perfil oscuro, tenebroso, una persona encerrada en sí misma y enterrada en vida". Mientras Rosa es la hija de una alcohólica que murió durante el parto. "Ninguno sabe quién fue su padre y quizá la madre de Rosa la concibiera con el padre de Juan.

La obra se desarrolla espacialmente en Lanzarote y es así por una opción de la autora, quien siguiendo los consejos de un profesor de estilo, Jorge Eduardo Benavides, adoptó la fórmula de novelar en el espacio de las Islas. ¡Qué mejor que empezar con un espacio reconocible!

"La historia quise situarla en un ámbito muy cercano", descubre la autora, con personajes inscritos en un entorno pequeño y en un paisaje concreto, donde la idiosincrasia de sus gentes resulta evocadora. Y como un elemento más del discurso, Inma Vinuesa toma el libro con las dos manos y mirándose en una página recita: "Aquí en la Isla todo se esconde y se camufla. Los problemas se entierran en arena volcánica y se acumulan subterráneos hasta que la tierra explota y ruge mantos de lava, y todo se quema junto a sus desdichas". Todo se conoce, pero todo se calla, los secretos se rumian y se mastica el tiempo, la nostalgia, la pérdida, los miedos...

Fue en 2007 cuando Inma se asomó con sus colaboraciones al blog La Esfera Cultural y desde la magia de las palabras surgió la idea de publicar un libro a escote, que bajo el título "Oscurece en Edimburgo" (2008) reunió a siete autores: "En ese momento sentí que me atrevía a escribir para los lectores con relatos cortos, colaboraciones y llega el momento en el que espoleada por cursos de creación literaria, llega esta novela".

Y ya está enfrascada en su segunda novela, que lleva consigo en un maletín y sobre la que advierte: "Nada tiene que ver con la primera". De momento no huele.

Autor:

Inma Vinuesa Título: "El olor de los ausentes"

Editorial: Escritura entre las nubes

Páginas: 169