Cultura y Espectáculos

Rosana convierte sus conciertos en "una excusa para quedar con la gente"

Samanta Rioseras., Logroño, EFE
12/may/18 11:29 AM
eldia.es

La cantautora canaria Rosana ha asegurado que convierte sus conciertos en "una excusa para quedar con la gente" y no los afronta con miedo o con nervios, sino con una sensación similar a la ilusión de la noche de Reyes, un momento para "salir a divertirse" y que "la gente se vaya sonriendo y a gusto".

Rosana (Arrecife, Lanzarote, 1963) actúa hoy en Logroño, dentro de su gira "En la memoria de la piel", que da nombre a su último disco y que promociona desde 2017 en España, Latinoamérica y Estados Unidos.

Ha asegurado que solo hay algo que le gusta más que la música, el ser humano y en los conciertos ella y su equipo están predispuestos a cualquier improvisación y "abiertos a que sea la gente que acuda quien dirija el espectáculo".

"El espectáculo es todo el recinto donde se celebran los conciertos y, de hecho, creo que el espectáculo se ve mucho más bonito desde el escenario", ha confesado Rosana, quien no siente temor a la hora de actuar, sino "unas ganas locas de ver la cara de todas las personas que están ahí".

Para ella, lo más esencial cuando está grabando un disco es "ser capaz de visualizar a la gente; yo cierro los ojos y soy capaz de verlos a todos; así que, de alguna manera, es como si lo estuviese soñando y ese sueño se hace realidad cuando actúo en directo y nos reencontramos".

Reconoce que los escenarios son su hábitat natural y recuerda que uno de sus amigos, momentos antes de su primera audición en Madrid, le "regaló" el consejo de que "no pensase que estaba en un escenario, sino en mi casa".

Por ello, "creo que nunca he tenido la sensación de enfrentarme a un escario, porque, para mí, es como estar en el salón de mi casa, aunque algo más grande", ha comentado entre risas.

Su casa fue donde grabó "En la memoria de la piel", ya que no conocía ningún lugar en España ni fuera del país que le diese el sonido que buscaba.

Sin embargo, "un día, dando unas palmadas, descubrí que ese sonido lo tenía en casa", ha señalado, por lo que retiró todos los muebles y reconvirtió su hogar en un estudio de grabación improvisado durante cinco meses.

Ha relatado que "En la memoria de la piel" habla de "esa memoria libre que tiene la piel que se activa y hace que se nos pongan los pelos de punta cuando una emoción nos toca, que es algo que no procesa la cabeza" y que "nos iguala a todos" porque "hay más cosas que nos unen de las que nos separan".

Para este último disco, Rosana creó tantas letras y músicas que podría editar otros tres más, pero ha dicho que no lo hará y que esas canciones "se van a quedar ahí".

"Es raro que recupere canciones de atrás porque la vida no siempre te tiene feliz o preocupada por lo mismo, me responsabilizo de ello y, por eso, le regalo a la gente lo que pienso ahora y no cuando hice un disco anterior".