Deportes
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Sánchez insiste en reunirse con Torra el día 21 para retomar el diálogo leer

El Tenerife pierde a Álvaro, una parte de su historia

El que fuera componente de la plantilla blanquiazul que consiguió el primer ascenso a la máxima categoría nacional, en 1961, falleció ayer.
El Día, Santa Cruz de Tenerife
16/abr/16 6:13 AM
Edición impresa
/MS

Álvaro Hernández Castro, uno de los futbolistas históricos del CD Tenerife, falleció ayer a los 78 años de edad. Formado en los equipos de base del Concepción, Arguijón, Salud, Ofra y Real Unión, en 1957 fue fichado por el club blanquiazul, al que estuvo ligado durante trece temporadas y con el que intervino, siendo titular en catorce partidos, en el primer ascenso a la máxima categoría en 1961.

Extremo en sus comienzos y convertido en lateral por el entrenador Heriberto Herrera en la campaña 60/61, formó parte de la alineación que selló el salto a Primera División el 30 de abril de 1961 en el campo del Extremadura: Ñito, Colo, Correa, Álvaro Hernández, Villar, Borredá, Zubillaga, Santos, José Juan, Juan Padrón y Santi.

Antes de ese éxito, el defensa tinerfeño adquirió experiencia cedido una temporada en el Linense, con el que compitió en Tercera en la Liga 1957/58.

A continuación regresó al Tenerife para enlazar cuatro campañas en Segunda y disputar su única temporada en Primera en la Liga 1960/61. Tras el descenso de categoría, Álvaro continuó en el representativo y sufrió la caída a la Tercera División en el curso 67/68. Esa decepción no puso fin a la relación de Hernández con el Tenerife, pues se mantuvo en la plantilla como uno de los capitanes con el propósito de protagonizar otro ascenso. En cambio, se desvinculó del equipo antes del retorno del club a Segunda A. Y lo hizo para incorporarse a un conjunto portugués, el Nacional de Madeira, con el que prolongó su carrera durante dos temporadas.

Álvaro finalizó su ciclo tinerfeñista siendo uno de los futbolistas con más partidos. De hecho, sus registros figuran entre los diez mejores. En su último partido en el Heliodoro Rodríguez López, celebrado en 1969, disfrutó de un homenaje en el que la UD Las Palmas se enfrentó a un combinado de jugadores nacionales.

Con el paso del tiempo, Álvaro se dedicó a trabajar por el crecimiento de la cantera de su pueblo, Arafo, donde fundó la Escuela de Fútbol.

Mañana, coincidiendo con el encuentro entre el Tenerife y el Albacete (16:00), los futbolistas locales llevarán luto. Además, se guardará un minuto de silencio.