La consejera de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Margarita Ramos, señaló ayer que la solución a la crisis en el Archipiélago, "no pasa por la promoción de las prospecciones petrolíferas como arguye el Ministerio de Industria, Energía y Turismo", sino "por la determinación de un marco legal singular para el desarrollo de las energías renovables", según informó el Gobierno canario en un comunicado de prensa.

Ramos también recordó que el Ejecutivo canario elevó el pasado mes de marzo al Ministerio de Energía una propuesta de marco singular para el sector energético con especial atención a las renovables, sin embargo, afirmó que "hasta ahora no ha habido una respuesta".

Incentivos

Añadió que lo que se persigue con este marco legal singular es contribuir a la consecución de un cambio de modelo económico y la creación de empleo "cualificado en Canarias".

Para Ramos el Gobierno central "debe, de una vez por todas, actuar y sentar las bases de un modelo energético basado en las renovables", puntualizando que en el caso del Archipiélago con los incentivos "adecuados" y la consolidación de las renovables "sería un hito decisivo para la generación de actividad económica y creación de puestos de trabajo".

Además, insistió en que la apuesta en firme del Gobierno de Canarias por las energías renovables "es una realidad palpable", ya que consideran que "genera riqueza y crea empleo de calidad mientras el petróleo es una hipótesis, pues hasta el momento sólo se han autorizado las prospecciones".

"El sector industrial de las Islas lleva demasiado tiempo esperando por unas decisiones que no terminan de tomarse. El Gobierno de España ha paralizado la actividad económica con sus decisiones y los empresarios, ante esta incertidumbre, no se atreven o no pueden, lógicamente, impulsar nuevos proyectos ni consolidar los que ya tienen", apostilló la titular autonómica del área.

Finalmente, hay que destacar que la titular autonómica de Empleo, Indusrtruia y Comercio aseguró que el sector de las energías renovables en las Islas ha planteado que las decisiones del Gobierno central "han paralizado una inversión aproximada de unos 500 millones de euros y la no creación de más de 5.000 puestos de trabajo".

El sector de las energías renovables, a través de la Asociación Canaria de Energías Renovables (ACER) también ha reclamado más apoyo e incentivos para esta actividad.