El grupo Renfe ha registrado unas pérdidas de 155 millones de euros en los nueve primeros meses del año, debido a los costes derivados del ERE y al aumento del canon que paga a Adif por el uso de infraestructuras ferroviarias.

Según han señalado fuentes próximas a la compañía, el canon que Renfe paga a Adif ha crecido este año en unos 92 millones de euros y el ERE voluntario puesto en marcha este año ha tenido un coste hasta septiembre de 24 millones.

De las pérdidas globales del grupo unos 98 millones se registraron en Renfe Viajeros, 44 millones a Mercancías y 11 millones a Mantenimiento

Los ingresos del grupo entre enero y septiembre ascendieron a 2.105 millones, un 5,2 % más que el año pasado, con un incremento del 7,1 % en AVE y Larga Distancia y de un 1,5 % en los servicios incluidos dentro de las obligaciones de servicio público.

A pesar de las pérdidas declaradas el resultado es en torno a un 6 % mejor del previsto en los presupuestos.

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el año que viene prevé que la empresa ferroviaria dependiente del Ministerio de Fomento termine 2014 con unas pérdidas de 225 millones y una cifra de negocios de 2.193,8 millones.