Gastronomía

Bodegas La Sierra, aromas de historia y tradición


JOAQUÍN CATALÁN, S/C de Tenerife
11/may/02 23:32 PM
Edición impresa

En un microclima especial del Valle de La Orotava y con las manos atentas y cariñosas de su propietario, Daniel Fernández García, en un marco de cualidades enológicas, se encuentra Bodegas La Sierra, primera finca de la zona que utilizó las viñas apoyadas en espaldera, y que cultiva en la actualidad en parrales fijos, a unos sesenta centímetros de altura. En forma original de cordones múltiples, trenzados, las viñas alcanzan una longitud que supera los ocho metros.

La tierra, de procedencia volcánica y gran fertilidad, se mantiene casi ecológicamente, ya que sólo se efectúan algunos tratamientos fungicidas a base de azufre o azufre-cupírico, que se espolvorea una o dos veces al año.

Daniel Fernández mima cada día una finca que ha rodeado de flores y plantas, como hierbaluisa, hierbahuerto, menta y ruda, entre otras, para que sus caldos absorban todo el sabor y el aroma de la naturaleza. Le gusta que los vinos se hagan y por eso embotella tarde, y no le preocupa en exceso la competencia, a pesar de que se ha multiplicado en los últimos tiempos.

La cata

Definir sus vinos es labor compleja, pero estas son algunas de sus características, según el experto José Domingo Herrera, sumiller del Hotel Mencey: son de color rojo cereza y granate, con matices violáceos, y con riqueza de aromas frescos y afrutados fieles a su variedad de origen, el listán negro. Es un vino joven, carnoso y robusto, con un paso de boca amplio y suave, que deja un retranasal potente y gran frutosidad. En definitiva, es un caldo con gran personalidad, ligero redondo al paladar y agradable en posgusto.

Un poco de historia

Introducida en Canarias a finales del siglo XV, la viña ya producía a comienzos del siglo XVI unos excelentes vinos que se exportaron durante siglos a medio mundo y alcanzaron un prestigio internacional. Era demandado por las cortes europeas y fue vanagloriado por personajes como Góngora, Walter Scott, Shakespeare...

Viera y Clavijo, a finales del siglo XVIII, expresaba que el Valle era un inmenso parral.

Los bodegueros de la zona elaboran una extensa gama de vinos para todos los gustos. En general, son vinos jóvenes, frescos y afrutados, aunque también se elaboran caldos pasados por barrica y crianzas, todos con marcada personalidad.

Las tierras

En el caso de Bodegas La Sierra, la especialidad son los tintos jóvenes, pero también fabrica, aunque no para su venta, un excelente moscatel.

Se nota que la finca está ubicada en las ricas tierras del Valle, caracterizado por una climatología suave dominada por el alisio.

Además de La Sierra, son famosas también Viña Espaldera, Los Altos, El Calvario, Montesclaros, Los Güines, El Mocán o El Ratiño. Pero hay más, todas enmarcadas en la denominación de origen del Valle.