Gente

La polémica sobre la procedencia británica de la lasaña está servida

Ahora parece que el delicioso combinado de finas capas de pasta con carne picada recubierto de bechamel lo inventó algún antepasado en el Reino Unido, y no como se suponía, que era un sabroso ingenio italiano.
EFE, Londres
17/jul/03 18:30 PM
Edición impresa

EFE, Londres

La reputación de maestros culinarios de los italianos se ve amenazada en este país después de que un grupo de investigadores encontrara en el prestigioso Museo Británico de Londres el libro de cocina más antiguo del mundo, "La Matriz de Cury".

La lasaña es tan británica, cuenta el libro, que en el siglo XIV la Corte de Ricardo II preparaba y servía platos de esa comida a invitados reunidos en opulentos banquetes.

Un portavoz del festival medieval del Castillo de Berkeley, que trabajó junto con los expertos en el sorprendente hallazgo, dijo a la BBC que "reto a cualquiera que niegue que la lasaña es británica, porque lo dice el primer libro de cocina de la historia".

Por el momento, se desconoce si ese portavoz le ha comunicado directamente la noticia al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. Pero la embajada italiana en Londres ya se ha manifestado al respecto, y no con palabras de agrado: "Fuese lo que fuese aquel plato, no era la lasaña que nosotros preparamos", contestó un portavoz a la cadena británica.

¿Quién fue el primero?

En este sentido, Antonio Piscopo, propietario de un restaurante en Bristol, al sur de Inglaterra, comentó que "debieron ser los romanos quienes la trajeron al Reino Unido pues la lasaña es, sin duda, italiana".

El libro de cocina "revelador" de este supuesto descubrimiento no menciona la carne, un ingrediente esencial para una buena lasaña, aunque sí describe la base de pasta recubierta de queso deshecho.

Según los investigadores del Reino Unido, la lasaña desapareció de la dieta británica tras la llegada de las patatas.

Pero algunos maliciosos recuerdan que no es la primera vez que los británicos, cuya cocina no destaca precisamente por su valor gastronómico, intentan apropiarse de los méritos que ha desarrollado la cocina italiana.

Así, el pasado mes de mayo, una cadena de supermercados del Reino Unido perdió una batalla legal tras vender jamón de Parma cortado y envasado en el Reino Unido.

Los jueces fallaron en contra de la cadena de supermercados ya que el jamón de Parma debe ser envasado en la ciudad italiana para poder llevar el nombre de su denominación original.