Gente

A favor de Encarna Sánchez, q. H. g.


3/oct/03 20:38 PM
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PERO, ¿QUÉ ESTÁ PASANDO en nuestra sociedad actual?

... que permite, que una "telebasura", esté a base de ver quien más grita e insulta, para que según dicen, "suba el nivel de audiencia" y por lo visto esa "violencia verbal" que ponen en práctica ciertos personajes televisivos, "que aparecen como famosos y ganan mucho dinero", no están ?estimamos?, haciendo ningún bien a la sociedad; y viene ello a cuenta, de esa campaña desaforada en contra de la memoria de Encarna Sánchez, una periodista como la "copa de un pino", fallecida la primavera de 1996, quien dejara en muchos españoles de bien, un vacío muy grande, al no poder olvidar aquel su programa de la Cadena Cope: Directamente Encarna,... ¡toda pasión y generosidad! Entregada como en varias ocasiones escribimos a sus fieles, ¡sus incondicionales!... que siempre creímos el milagro se haría en ella, que curaría y que su regreso a la cadena estaba cerca; lo que efectivamente, no sucedió; sí, sin embargo, su postrera voz desde los micrófonos de la "Cope" junto a su compañera y amiga, Esmeralda Marugán, autora de un precioso libro de poemas "Obertura de nunca jamás", que recibimos acompañado de cariñosa dedicatoria y que durante dos meses, la sustituyó, poniendo toda la "carne en el asador", para que el programa no decayese; lo que consiguió plenamente, al convertirse en líder de audiencia en aquella franja de tarde, que seguro le llegarían al cielo, en forma de ecos,... ¡mejor clamores!, para la que nuestro admirado amigo Manuel Martín Ferrand, señalara en su día, "era una diosa de la radio". "Fuerza de la naturaleza", que no hacía mucho había recordado a sus fieles, la célebre frase del irrepetible, Josef Tarradellas: ¡ya estoy aquí!...

Mentira nos parece todo lo que estamos oyendo a través de la "caja tonta" y viendo como tratan a nuestra idolatrada Encarna, siete años después de su muerte, cuando no está para defenderse, como ella sólo sabía hacerlo ¡y de qué manera!... cuando tampoco tiene ?que sepamos? familiar cercano que en su nombre pudiera salir a la palestra, y poner la cara roja a tanto "famoso/a" en esos "programas basura", dónde se han llegado a decir verdaderas barbaridades de la gran periodista, que liderara aquellos programas "Encarna de noche", que oían todos los camioneros y taxistas, lo mismo que estudiantes en noches de preparación de exámenes, que en ocasiones ?décadas de los cincuenta? la oían a través de su "radio galena". En varias ocasiones, le escribimos, 24 de febrero de 1990, 17 de febrero de 1991, la una con motivo de su entrevista a José Mª Rodero, un día de San Valentín, o aquella otra, dedicada a Arturo Fernández, siempre de actualidad, "Smoquing II" recién presentada en Madrid, o aquella otra en la que la felicitábamos por su éxito en Antena 3 TV que abandonara tras sus 13 programas contratados; pero le alabábamos su postura consecuente con sus ideas y personalidad. Tampoco fuimos ajenos a su premio "Ondas" de 1993, el tercero creo, que recibía y que fuera concedido a petición de sus compañeros. De todas ellas se hiciera eco en su programa de tarde, dedicándonos frases la mar de cariñosas, que en más de una ocasión nos hicieron sonrojar ante algún amigo, que las había oído y nos gastaba bromas sobre ello.

Por todas estas cosas y muchas más que nos quedan en el tintero, no acertamos a enjuiciar, que se pretende, ?siete años después de su muerte?, querer embadurnar su memoria, por parte de resentidos y fracasados; como una señora, ex-señora, del tenista Santana, "Mila"; o esa otra doctora en psiquiatría mexicana, "Reyes", que parece sigue el refrán: "A río revuelto ganancia de pescadores"... para venir a contarnos que fue su paciente, tachándola de "alcohólica" y "lesbiana"; cosa que dudamos, pero que de ser cierto, ¿quién es ella para declararlo en su programa?... ¿En qué universidad estudió?... que ignora que hay un "Juramento Hipocrático" y una ética, por la que los pacientes y sus enfermedades, son sagradas, jamás se puede hacer uso de ellas en público, ni en privado.

El oír a la doctora mexicana, nos ha "espoleado" a salir en defensa de Encarna, pues como sanitario, sentimos vergüenza ajena, y recordando a Bernard Shaw: "Nada de lo que parece evidente, es verdadero" y con versos de Esmeralda Marugán: "Si no fuera por ti,/ ¿de qué iba a escribir?,/ y si no lo hago.../ ¿aquí qué hago?".