La decimosexta edición de la Semana de la Moda de Río de Janeiro arrancó ayer con la presentación de propuestas para el invierno austral de 2010, en el que, como es habitual, destaca el color negro, por lo menos a juicio del diseñador Ricardo Bräutingam, que abrió los desfiles.

Este diseñador brasileño, responsable de la firma Aüslander, inauguró la pasarela carioca con sus diseños sobrios y casi sombríos, de corte muy urbano, en los que sobresalieron los accesorios como hombreras exageradas, guantes con pinchos y redes que cubrían las caras de las modelos.

Entre los modelos masculinos, destacó la aparición del actor brasileño Rodrigo Santoro, que no había sido anunciada, y que arrebató aplausos del público con sus poses agresivas y su desparpajo natural en el paseo que cerró el desfile, al son de un tema "de la banda de rock Kiss.

En cuanto a los diseños de Aüslander, la marca brasileña apostó por el color negro, que impregnó los suéteres, casi siempre con leyendas escritas en inglés o las camisetas con dibujos estampados, de inspiración claramente urbana pero con un toque sombrío.

Como contrapunto, la marca Melk Z-Da, también brasileña, presentó unos diseños completamente diferentes, de un tono rústico o rural, lleno de colores suaves y materiales inspirados en la naturaleza de la campiña brasileña.

Destacaron las prendas hechas a mano y las texturas novedosas que recordaban a la paja, a las hojas del bosque y a maderas tan brasileñas como el eucalipto o el palo brasil.

Entre los colores, la apuesta de Mekl Z-Da pasó por los tonos marrones de la madera, los dorados envejecidos y, sobre todo, los azules de tonalidad pastel.

La "Fashion Río" está presentando las tendencias de la moda para el próximo invierno a los ojos de los diseñadores locales, en 27 desfiles que se extenderán hasta el próximo miércoles en los almacenes del muelle Mauá, en la zona portuaria de la ciudad brasileña. Se espera que conocidas modelos se den cita en los próximos días por la pasarela brasileña, como Gisele Bündchen.