Después de un año y medio sin ver a su hija, llegó el momento. El torero Jesulín de Ubrique y la pequeña de Belén Esteban, Andreíta, se volvían a ver el pasado fin de semana. Un reencuentro que ha supuesto un antes y un después. Ahora, Andreíta quiere regresar al campo para ver a sus hermanos mientras la Princesa del Pueblo no parece demasiado contenta. Aunque en un primer momento, la visita del diestro de Ambiciones a Paracuellos del Jarama se mantuvo bajo el más estricto de los secretos, ahora

parece que poco a poco los detalles van trascendiendo.

Precisamente, en "El Programa de Ana Rosa" ha sido la colaboradora Marisa Martín Blázquez quien ha desvelado que el diestro "alucinó al ver a su hija", mientras "la pequeña también está encantada con la visita de su padre".

Al parecer, la guerra entre Jesús y Belén ha quedado en tablas y ambos han decidido poner de su parte para que Andreíta retome sus visitas al campo. "La niña tiene otra actitud y hay un ofrecimiento para que vaya al campo a ver a sus hermanos", sigue explicando la periodista.

Sin embargo, todo esto no ha mejorado el agrio carácter de la Esteban con la prensa. En vez de estar feliz por su hija, la rubia más mediática de nuestro país no parece demasiado contenta con este reencuentro. De esta forma, no ha querido hacer ningún comentario.

Por su parte, Jesulín de Ubrique tampoco ha querido compartir su alegría con los medios de comunicación. Sin embargo, su madre Carmen Bazán, ha explicado que la visita fue "muy bien" y que el popular torero está muy contento y vio a su niña "muy bonita".