Internacional

Se autoculpa por la masacre bosnia Se endurece la puja peronista Colombia: se cierra el diálogo


COLPISA, Viena
7/may/03 6:18 AM
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Más de medio millón de personas secundaron ayer en Austria la primera huelga general nacional en más de cincuenta años en protesta por las reformas que el Gobierno de coalición derecha-extrema derecha pretende aplicar en los próximos meses, según las cifras que presentó el presidente de la Confederación de Sindicatos (OeGB), Fritz Verzetnisch.

A la llamada de la OeGB, que cuenta con 1,4 millones de miembros de un total de 4 millones de trabajadores que tiene el país, han participado numerosos sectores de actividad, tanto público como privados, en un país donde sindicatos y Gobierno suelen resolver sus disputan por la vía del diálogo y no por el enfrentamiento.

Al final se produjeron en toda Austria más de 10.000 manifestaciones. "Esto es una señal clara dirigida al canciller. Debe tomársela con seriedad. De no hacerlo así, significa que gobierna contra la población", sentenció el dirigente sindical.

El OeGB reclama al canciller conservador, Wolfgang Schuessel, que retire una reforma calificada por la oposición y una parte de la extrema derecha presente en el Gobierno como el "mayor descenso social desde 1945".

Los paros más importantes se registraron en las grandes ciudades del país, y sobre todo en Viena, donde ferroviarios y conductores de autobús y metro no permitieron la subida de pasajeros, por lo que numerosos habitantes de la capital han tenido que ir a sus lugares de trabajo a pie.

El proyecto de Schuessel prevé ampliar la duración de la cotización de los trabajadores de 40 a 45 años. El canciller pretende elevar hasta 65 años la edad legal de jubilación, situada actualmente en los 59 años en los hombres y en los 57 años en las mujeres.

La Comisión Europea ya estimó el pasado mes de diciembre que eran necesarias reformas de manera urgente en Austria, ya que la financiación de las jubilaciones no estaba garantizada en los próximos décadas.

Un oficial serbio, acusado de participar en la masacre de varios miles de musulmanes en Srebrenica (Bosnia oriental), anunció ayer su intención de declararse culpable de crímenes contra la humanidad, una parte de los cargos que se le imputan, según indicó ayer el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY). Momir Nikolic, que debe comparecer a partir de mañana junto con otros tres oficiales serbios, decidió declararse culpable de los crímenes contra la humanidad. También está acusado de genocidio y de crímenes de guerra.

Los sectores peronistas en pugna por la presidencia de Argentina endurecieron ayer la campaña electoral con denuncias de fraude y versiones de que Carlos Menem puede llegar a no presentarse a la segunda vuelta del 18 de mayo próximo.

Aunque Menem dijo que no declinará su candidatura "ni loco", el presidente Duhalde consideró "muy factible" que su máximo rival político abandone la pelea debido a que hay "un resultado la vista" en favor del oficialista Néstor Kirchner. En tanto, seguidores de Menem que habían anunciado para ayer una denuncia judicial por fraude electoral, no se presentaron en los tribunales.

El asesinato de un gobernador, de un ex ministro de Defensa y de ocho militares a manos de las FARC, cierra aún más la puerta a un diálogo de paz y, según analistas, radicaliza las posturas. La matanza de las diez personas, todas secuestradas por las FARC, se registró en momentos en que en el país se respiraba un ambiente de aproximación para lograr un "intercambio humanitario". Ese intercambio o canje, según propuesta de las FARC y de los familiares de decenas de secuestrados, estaba avalado por distintas organizaciones e incluso por ex presidentes del país.