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Los muertos en la posguerra superan ya a los del conflicto

La muerte de un soldado estadounidense, al ser atacado con una bomba casera el convoy en el que viajaba, eleva a 139 las bajas de EEUU en Irak desde el 1 de mayo, una más que los caídos durante la contienda.
COLPISA, Nueva York
27/ago/03 19:26 PM
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El lento goteo de vidas americanas que caen un día que otro en Irak a manos de la resistencia puso ayer las estadísticas de la paz en números rojos. Con la muerte de un soldado de la Armada cerca de Hamariya, donde un convoy militar fue atacado con una bomba casera, los muertos americanos de la posguerra -139 desde el 1 de mayo-, superan ya a los de la guerra, cuyo saldo quedó en 138.

La cuenta, dada a conocer con resignación y a insistencia de la prensa por la Comandancia Central de EEUU, significa malas noticias para el presidente Bush. Forzado por esas negras circunstancias que pueden darle la vuelta a la opinión pública, el mandatario trató de reavivar el apoyo nacional a su guerra contra el terrorismo en un discurso ante veteranos de guerra en San Luis (Missouri).

Las voces disidentes con la política de la actual Administración comienzan a surgir poco a poco en todos los sectores, y empiezan a ser frecuentes la columnas de opinión en las que se acusa a la guerra contra el terrorismo de Bush de crear más terrorismo.

"¿Cuánto tiempo nos va a costar reconocer que la guerra que tan estúpidamente comenzamos en Irak es un fiasco -trágica, profundamente deshumanizadora e imposible de ganar? ¿Cuánto tiempo, cuánto dinero y cuántas vidas nos va a costar?", se preguntaba el columnista Bob Herbet en las páginas de "The New York Times".

El mismo monstruo

En el mismo diario, Maureen Dowd concluía que "el equipo de Bush ha creado el mismo monstruo que conjuró para alarmar a los americanos y convencerles de que apoyaran la guerra en Irak", cuando sus funcionarios se apresuraron a "aporrear Irak después del 11-S para establecer nexos entre Sadam y Al Qaeda, haciéndolo sonar como si los extremistas islámicos en guerra contra los americanos se dirigieran hacia Bagdad para unir fuerzas con los asesinos iraquíes".

El mensaje que ya ha calado entre los intelectuales empieza a llegar a la masa de americanos que votará en las elecciones generales de 2004, como demuestra la caída de popularidad de Bush en las encuestas. Según "Newsweek", el 69% de los americanos piensa que su país se ha atascado en Irak.

Para cambiar esa impresión Bush, que últimamente sólo da discursos en bases militares, ante veteranos de guerra o en recaudaciones de fondos, reiteró su disposición para ganar la guerra contra el terrorismo en EEUU y en el mundo. Según su secretario de Defensa Donald Rumsfeld, "no hay más alternativa que lucharla en suelo estadounidense o allá donde nace".